Opinión: Un minuto al mes

Hayao Miyazaki y su equipo están realizando un minuto de animación al mes. Este es el jugoso titular que se puede extraer del proceso de producción de la última película de Hayao Miyazaki Kimi-tachi wa Dō Ikiru ka (¿cómo vivís?) tras 18 meses de producción. La noticia se puede leer en Anime News Network1 y Buta Connection. En las siguientes líneas doy mi opinión al respecto.

La portada del último disco de Giovanni Mirabassi es la única imagen pública de ¿Cómo vivís?

Razones

La primera razón que se me ocurre de por qué Miyazaki ha ralentizado el ritmo de producción es su edad: Hayao Miyazaki tiene 78 años y está a punto de cumplir 79. En los últimos documentales emitidos el propio director declaraba que le costaba concentrarse y eso ralentizaba su trabajo, sin contar los problemas físicos que tiene y sus frecuentes visitas al fisioterapeuta. Eso ralentiza el ritmo de producción que, según el propio Toshio Suzuki comentó, llegó a ser de 7 a 10 minutos por mes cuando el director era más joven2.

Otro de los argumentos que he leído en Twitter es que Miyazaki no delega, pero no acabo de estar de acuerdo. Creo que la etapa en la que el director se echaba todo el peso del proyecto a la espalda acabó hace mucho y ahora, consciente de su situación, está delegando más en sus proyectos. Hace años que lo hace, pero en este proyecto lo estará haciendo más si cabe. PERO… también es posible que Miyazaki delegue pero no dé su aprobación a lo que le muestran. Tenemos el ejemplo reciente de Kemushi no Boro (2018), su último cortometraje para el Museo Ghibli, cuya producción se alargó más tiempo del previsto. En ese proyecto Miyazaki delegó y mucho, al tratarse de un proyecto en 3D. Se pudo ver en un documental a Miyazaki experimentar con la animación por ordenador y que le parecía interesante, pero su labor se centraba en crear el guion gráfico y tomar decisiones. ¿Y si Miyazaki no acabó de estar satisfecho con lo que veía y pedía cambios y más cambios? ¿Y si está sucediendo eso con su nueva película? Podría ser una causa de trabajar a un ritmo más lento del habitual.

Problemas

En mayo de 2017 Studio Ghibli publicó un anuncio en el que buscaba intercaladores y artistas para los fondos de su nueva película. En sus condiciones se indicaba que el proyecto duraría 3 años, aunque también es cierto que indicaron que este plazo se podría ampliar. En la presentación del proyecto, Hayao Miyazaki propuso acabar la película en 2020 para que coincidiera con las próximas olimpiadas que se celebrarán en Tokio. Toshio Suzuki, posteriormente, declaró que la fecha se retrasaba para, en marzo de 2019, declarar que el proyecto no iba a tener plazos. Eso da a Miyazaki libertad creativa y tranquilidad personal para poder trabajar de la mejor manera. Pero también lleva implícitos una serie de contras:

Una producción más larga conlleva un aumento de costes: más costes de personal3, más costes de producción… Eso hará que sea más difícil encontrar la rentabilidad. Imagino que con Miyazaki el riesgo es menor que con Isao Takahata (solo hace falta recordar El cuento de la princesa Kaguya), pero es un riesgo que Toshio Suzuki habrá tenido en cuenta.

Otro problema añadido es la salud de Hayao Miyazaki. Aunque en el pasado hubo noticias que indicaban que el director tenía problemas de salud (lógicos a su edad), actualmente no se ha dicho nada al respecto. Es posible que la libertad creativa haya sido una decisión tomada para presionar menos al maestro y que, por ese lado, esté más tranquilo. Lo que no me quiero imaginar es qué ocurriría si Hayao Miyazaki no pudiera acabar de dirigir la película. ¿Habría alguien con los arrestos de acabarla? ¿Se quedaría el proyecto inconcluso4? Algo parecido ocurrió con la última película de Satoshi Kon y casi 10 años después de su fallecimiento Dreaming Machine todavía no ha finalizado.

Ante esta situación (ritmo lento, proyecto sin fechas de entrega y libertad creativa) parece complicado concretar una fecha fiable para su estreno. Personalmente es un tema que no me preocupa. Puestos a desear, me gustaría que Hayao Miyazaki pudiera acabar la película tal y como quiere hacerla y que sea el colofón a una carrera espectacular.

Admiración

Me gustaría acabar este artículo de opinión destacando la actitud de Hayao Miyazaki. Porque con la edad que tiene, lo que ha hecho y lo que ha ganado Studio Ghibli con todo ello, podría estar en su casa tranquilamente viviendo sus últimos años. Porque, en el caso de que quisiera seguir trabajando, a nadie le importaría que lo hiciera en segundas o terceras partes de sus películas o que su implicación no fuera completa(ya sea como guionista o productor). Pero a Miyazaki parece que no le van estas estrategias comerciales. Lanzar segundas y terceras partes de una película porque un título ha tenido una buena taquilla es algo que nunca ha llamado la atención del director japonés. Al contrario de lo que hacen otros, se deja llevar por sus ideas e impulsos, pasados por el tamiz de Toshio Suzuki, y hacer lo que apasiona en ese momento, aunque eso no sea lo más goloso comercialmente. Yo no estoy en contra de que produzcan segundas partes de películas; con lo que estoy en desacuerdo son las razones por las que se deciden crean estas películas: si es para ganar dinero al margen de lo que se tenga que contar o para lanzar más productos de merchandising, no me interesa. Si hay una historia que contar, algo que transmitir y a través de ese mensaje creas un producto que gusta a la gente y con el que puedes lanzar merchandising, perfecto. Miyazaki ha vuelto de su retiro, con casi 80 años, y su propuesta ha sido, por lo poco que se ha filtrado de su argumento, una historia de autoayuda que quiere dejar como legado a sus nietos. No es algo previsible, precisamente.

Aunque el futuro de Studio Ghibli está en el aire5, con este proyecto se están jugando el futuro de la compañía. Algo parecido a lo que pasó con El cuento de la princesa Kaguya. Tras el cierre temporal del estudio, tan solo Miyazaki ha sido capaz de reabrir las puertas y volver a la actividad. Si la película de Miyazaki no triunfa, todo indica que el futuro de Studio Ghibli se volvería muy negro. Espero que la película triunfe y, si el estudio cesa su actividad, sea por otras razones.

Y a vosotros, ¿qué opinión os merece este asunto? Me gustaría leer vuestras opiniones, ya sea en los comentarios de esta entrada o en Twitter.


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  1. Aunque creo que el titular está equivocado, ya que indican que el proyecto lleva 3 años y medio de producción cuando en realidad son 18 meses. Si llevara los años que indican, a razón de un minuto por año, habrían completado 42 minutos de película. ↩︎
  2. Me imagino que se refiere a las primeras películas creadas en Ghibli, porque recuerdo haber visto en un documental que en Studio Ghibli trabajaban a un ritmo de 5 minutos al mes ↩︎
  3. Supongo que en Studio Ghibli seguirán con plantilla fija de animadores a sueldo. ↩︎
  4. Aunque sea un poco macabro, me imagino que habrán pensado qué hacer con el proyecto en el caso de que le ocurriera algo a Miyazaki. ↩︎
  5. Aparte de la película de Hayao Miyazaki se anunció otra dirigida por Gorō Miyazaki, de la que apenas se sabe nada. Más allá de eso el futuro del estudio es una incógnita. ↩︎

Pequeño Ghibli

Toshio Suzuki es la persona que más sabe de Studio Ghibli… y la que más habla públicamente. Gracias a eso tenemos la oportunidad de leer interesantes declaraciones que nos ayudan a tener una perspectiva más completa del estudio.

En una entrevista publicada en Yahoo! Japan el pasado 5 de abril, Toshio Suzuki hizo algunas declaraciones jugosas. Gracias a Anime News Network hemos tenido la ocasión de leer estas declaraciones en inglés.1 A continuación comparto y comento las que me han llamado más la atención.

«No sé si las cuentas financieras de Ghibli están abiertas al público, pero cuando uno hace balance de todos los años y mira los números es evidente. Justo cuando piensas que el estudio hizo un buen un año, el próximo año hará una décima parte. En las empresas de hoy en día, todo el mundo piensa: “Vamos a aspirar a un crecimiento del 10% para el próximo año”. Yo no pienso así. ¿Por qué razón debes tener crecimiento?».

Seguramente cualquier empresario se llevará las manos a la cabeza al leer estas declaraciones. En estos casos, el pensamiento habitual es crecer cada vez más y superar los resultados del año anterior. Según Toshio Suzuki, esa idea la aprendió en su etapa en Tokuma Shoten, en la que asegura que el presidente de la empresa no conocía los resultados económicos de la compañía. Al abandonar la compañía para ir a Studio Ghibli, lo tuvo claro.

«Cuando me uní a Ghibli, lo primero en lo que pensaba era:“No debemos hacer crecer la compañía”. Cuando una empresa se hace grande, las cosas se ponen tediosas.»

Aunque en el pasado el merchandising fue fundamental para el futuro de la compañía, Toshio Suzuki no tiene una buena opinión sobre la venta de este tipo de productos.

«Hoy en día, es de sentido común ganar dinero con productos de merchandising, DVDs y streaming, pero fundamentalmente quiero ganar dinero para hacer películas solo a través de las propias películas. De esa manera, las otras cosas no son necesarias.»

Es decir, que sí, que el merchandising puede ayudar pero ellos aspiran a que no sea algo fundamental en la explotación de sus proyectos. De hecho, en Studio Ghibli han demostrado que no quieren saturar el mercado de productos de merchandising de mala calidad, hasta el punto de que en los momentos más difíciles (a finales de década de los 80) ni Miyazaki ni Suzuki estaban interesados en ceder su licencia para este tipo de material. Pero gracias a la propuesta de Sun Arrow para crear muñecos de calidad de Mi vecino Totoro, cambiaron de opinión. Esta forma de pensar no ha cambiado con el paso de los años; actualmente el merchandising de batalla suele tener una calidad superior a la media, mientras que los productos que realmente interesan a la compañía son de una altísima calidad y una tirada reducida.

En temas algo más del siglo XXI siguen siendo tan recelosos o más con sus productos. Sobre la venta de sus productos de por streaming o plataformas digitales, Suzuki declaró «No quiero hacerlo porque las películas serían tratadas como mercancías baratas». Las películas de Studio Ghibli fueron pensadas para ser proyectadas en cine o en reproductores de calidad. Algunas de las ventajas que ofrece el streaming2 son contrarias a los intereses de Studio Ghibli.

Pero la filosofía de Studio Ghibli va un poco más allá. No solo buscan no crecer, sino que les molesta:

«Con respecto al merchandising, decidimos no ganar más de 10.000 millones de yenes (al año). Si superábamos esa cantidad, nos reuníamos con todas las empresas asociadas y regañábamos al responsable frente a todo el grupo.»

Toshio Suzuki asegura que algunas empresas les han asegurado que podrían llegar a vender 200.000 millones de yenes de productos de merchandising de Studio Ghibli, pero Suzuki asegura que «si lo hicieran, los personajes de Ghibli morirían al instante. Quiero que los personajes de Ghibli tengan una larga vida».

Aunque no lo menciona en ningún momento, Toshio Suzuki está diciendo que no quieren emular a Disney. De haberlo hecho no hubiera habido ningún parón debido al retiro de Hayao Miyazaki, tendrían muchos más proyectos al año, una mejor distribución internacional, el mercado estaría abarrotado de merchandising (de baja calidad) de los proyectos del estudio, habría más parques de atracciones y negocios como Shiro-Hige no existirían. Tendrían más dinero y serían más poderosos, pero por el camino hubieran perdido toda su esencia, aquello que los hizo grandes en su momento y que, en mi opinión, los hace enormes ahora. Tal vez por culpa de este romanticismo, los días del estudio dependan demasiado de Hayao Miyazaki. Pero prefiero 40 buenos años que muchísimos años vendidos al sistema y prostituyéndose al capitalismo.

Y vosotros, ¿qué opináis?


  1. Ignoro si alguien ha tenido a bien traducir íntegramente la entrevista. ↩︎
  2. Poder ver las películas en el móvil o tablet, por ejemplo. ↩︎

Opinión: Miyazaki sin fecha de entrega

En el número de abril1 de la revista Bungei Shunjū se puede leer un ensayo de Toshio Suzuki en el que asegura que Hayao Miyazaki está trabajando en su próxima película, Kimi-Tachi wa Dō Ikiru ka, sin una fecha de entrega. A partir de esta premisa voy a hacer un repaso a la trayectoria de Hayao Miyazaki en este aspecto y dar mi opinión. 

Las declaraciones de Suzuki

La noticia con el resumen del ensayo de Suzuki la he leído en Anime News Network. Los puntos más interesantes del texto de Suzuki son los siguientes: 

  • «Con la producción de esta película estamos experimentando no teniendo una fecha de entrega establecida.» Algo que, en mi humilde opinión, no es del todo exacto. Lo argumentaré a continuación.
  • Sobre que esta sea su última película, Suzuki declara «No lo creo. Miyazaki seguramente continuará creando películas mientras viva.»
  • Por el bien de su salud (y la de Studio Ghibli), Suzuki ha pedido a Miyazaki no volver a hacer una rueda de prensa para anunciar su retiro.

Sobre el primer punto, han sido varias las fechas de entrega que se hicieron públicas desde el anuncio del proyecto. Hayao Miyazaki declaró que quería estrenar la película en 2020, coincidiendo con los Juegos Olímpicos de Tokio; pero viendo que el proyecto no avanzaba según previsto se retrasó a 2021 o 2022. Hayao Miyazaki tiene 78 años y el ritmo al que puede trabajar está lejos del caballo desbocado que dirigió películas como La princesa Mononoke. Meter presión a una persona de su edad iría en contra de su salud, de la película y del propio Studio Ghibli. Por eso han tomado la decisión de dejar hacer al maestro y estrenar la película cuando esté hecha. Tras tantos años de éxitos, hoy por hoy Miyazaki conseguirá una buena taquilla haga lo que haga. Aunque eso implique un sobrecoste de la producción2, con una agresiva promoción como las que nos tiene acostumbrado Suzuki, habrán hecho los cálculos para llegar a la conclusión de que, a pesar de todo, conseguirán hacer un buen negocio. 

Sobre el segundo punto, confieso que Miyazaki consiguió convencerme de su retiro en 2014, pero está claro que este hombre no puede vivir lejos de una mesa de luz. Tras volver a la producción de largometrajes, muchos vaticinamos que Miyazaki se irá dejando una obra inacabada y al parecer Suzuki tiene la misma impresión. Nadie mejor que él para asegurarlo. 

El tercer punto se explica solo. Suzuki también es mayor y no quiere sobresaltos. Es innegable que Studio Ghibli funciona alrededor de Hayao Miyazaki, por lo que el anuncio de la retirada del maestro colocó a la empresa en una situación complicada…3 para después anunciar que volvía. 

Imagen promocional del manga Kimi-Tachi wa Dō Ikiru ka.

Merecido

Ya sea por una razón o por otra, en Studio Ghibli siempre han ido con unos ajustados tiempos de producción:4 en un primer momento porque el estudio debía abaratar costes y una forma de conseguirlo era crear películas en el menor tiempo posible. Nausicaä del Valle del Viento, película de dos horas, se hizo en nueve meses y tres días; con El castillo en el cielo tuvieron trece meses; a continuación subieron el listón y asumieron la creación de dos películas en paralelo, La tumba de las luciérnagas y Mi vecino Totoro, que se realizaron en un año; con Kiki’s Delivery Service hubo un cambio de director que obligó a Miyazaki a encargarse del proyecto5 partiendo de cero. Se completó en un poco más de 15 meses; con Porco Rosso, debido al retraso de Isao Takahata con Recuerdos del Ayer, Miyazaki empezó a trabajar solo en el proyecto, que se hizo en 11 meses6

Por aquel entonces la economía del estudio era mejor que al principio. Ese momento se aprovechó para subir el listón de la producción7 y la calidad. La princesa Mononoke fue un proyecto titánico que se realizó en mucho más tiempo, 2 años y 10 meses aproximadamente, pero que requirió muchísimo a todo el estudio, tanto física como mentalmente. Con El viaje de Chihiro Miyazaki soltó un poco el pie del acelerador, pero en el estudio se siguió trabajando duramente para cumplir las fechas, realizándose en 19 meses; y algo similar sucedió con El castillo ambulante, para el que se tardó 17 meses en completarla.8Tras esta película, con 63 años, Miyazaki ya no era el de antes, pero mira tú por donde, su siguiente proyecto, Ponyo en el acantilado, decidió hacerlo de forma artesanal; se realizó en 20 meses. Para su última película hasta la fecha, El viento se levanta, necesitó más tiempo del habitual debido a sus problemas de espalda, de vista y a una falta de concentración que iba en aumento. 

Imagen promocional del manga Kimi-Tachi wa Dō Ikiru ka.

Sin menospreciar el resto de proyectos, Hayao Miyazaki lleva dirigiendo películas muy rentables desde La princesa Mononoke (1997). Aunque no haya sido una decisión tomada de buenas a primeras como parece asegurar Toshio Suzuki, bien merecido tiene que su nueva película se haga sin tantas prisas y agobios como son habituales en el mundo de la animación. Una decisión con la que todos saldremos ganando. 

Enlaces relacionados


  1. Aunque puede llevar a confusión, en Japón las revistas de un mes se ponen a la venta el mes anterior. ↩︎
  2. Ignoro si en esta nueva etapa de Studio Ghibli se sigue pagando un salario a los animadores, aunque pondría la mano en el fuego porque así está siendo. ↩︎
  3. De hecho, la prometida reestructuración de la empresa no llegó a concretarse nunca. ↩︎
  4. La excepción era Isao Takahata, que creía que las prisas eran para los cobardes. ↩︎
  5. Algo similar a lo que sucedió con Mamoru Hosoda en El castillo ambulante↩︎
  6. Aunque en este caso, como sucedió con Mi vecino Totoro, la película era de apenas 90 minutos y no las casi dos horas que acostumbra el director. ↩︎
  7. En 1991 se había consolidado la idea de tener una plantilla fija de trabajadores con un suelo fijo, por lo que necesitaban tenerlos ocupados para justificar ese gasto. Para ello se preparó un plan quinquenal, algo inédito hasta entonces en este estudio. ↩︎
  8. Durante esta década alternó largometrajes con proyectos de corta duración para Museo Ghibli. Los omito porque no sé qué ritmo de producción ni el personal que tenían para estos proyectos. ↩︎

Exhibición Toshio Suzuki y Studio Ghibli

A lo largo de los años se han hecho exhibiciones del trabajo de algunas de las personas que han creado o ayudado a crear proyectos de la filmografía de Studio Ghibli: Hayao Miyazaki, Isao Takahata, Katsuya Kondō, Yoshifumi Kondō, Kazuo Oga… El próximo 20 de abril se inaugurará en Tokio una exhibición dedicada a Toshio Suzuki, productor ejecutivo de la gran mayoría de películas del Studio Ghibli y una de las personas fundamentales de su éxito.

Con el nombre Toshio Suzuki and Studio Ghibli Exhibition (鈴木敏夫とジブリ展) se podrá visitar una exhibición en la que se mostrarán:

  • Textos caligráficos1 de algunas frases de los libros que ha escrito Toshio Suzuki sobre Studio Ghibli.
  • Maquetas a escala de algunos de los escenarios más célebres de la compañía (como la casa de baños de Yubaba)
  • Ilustraciones personales del autor.
  • Habrá una pequeña tienda destinada a vender productos de merchandising, algunos de ellos exclusivos.

Esta exhibición es una actualización de otra titulada Studio Ghibli Toshio Suzuki Magic Words Exhibition, que pudo visitarse hace dos años en Hiroshima y el año pasado en Kanazawa y Nagoya, ciudad natal de Suzuki.

La exhibición se inaugurará el 20 de abril2 en el Kanda Myojin Cultural Exchange Center “EDOCCO” y estará disponible hasta el 12 de mayo. Este edificio de cinco plantas, de reciente construcción, está situado al lado del templo Gosha-den y del Myoujin Kaikan; ambas construcciones están conectadas subterráneamente, simbolizando la fusión entre tradición y modernidad.

Así pues, si tenéis la ocasión de estar en Tokio por esas fechas, aquí tenéis una excursión para realizar sin salir de la capital, con una mezcla de tradición, modernidad y Studio Ghibli.

Web oficial


  1. Él ha sido el encargado de los logos caligráficos de muchos proyectos del estudio. ↩︎
  2. Las entradas estarán a la venta partir del 10 de febrero. ↩︎