Studio Ghibli Weblog

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Autor: sghibliweblog

Difundiendo la obra del Studio Ghibli desde 2005.

Sobre Gorō Miyazaki

Aunque ya han pasado 15 años desde su debut como director de animación, Gorō Miyazaki sigue acumulando críticas y reproches en casi todo lo que dirige. Con esta entrada quiero hacer un repaso a su trayectoria y dar mi opinión.

Gorō Miyazaki (Tokio, 1967) es el hijo mayor de Hayao Miyazaki y Akemi Ōta. Su infancia estuvo marcada por el trabajo de su padre, causante de que estuviera menos en casa con su familia.

Gorō se graduó en la Universidad Shinshu en el Departamento de Ingeniería Forestal. Su primer trabajo fue de consultoría de paisajes para la empresa Mori Ryokuchi Design Office Co., Ltd. A pesar de no querer estar vinculado en el mundo de la animación, en 1998 entró a trabajar en el Museo Ghibli como paisajista durante la fase de construcción y posteriormente fue el primer su director.

Terramar

Su situación cambió en 2003 cuando Hayao Miyazaki, después de mucho tiempo detrás de ellos, consiguió los derechos para hacer una adaptación animada de Cuentos de Terramar. En ese momento Hayao Miyazaki estaba acabando de dirigir El castillo ambulante e Isao Takahata se había retirado de la dirección. Por esa razón, Toshio Suzuki le propuso encargarse del storyboard de Cuentos de Terramar a Gorō Miyazaki. En contra de la opinión de Hayao Miyazaki, aceptó el encargo. El trabajo hecho por Gorō convenció a Toshio Suzuki y a otras personas de confianza del productor (como Hideaki Anno o el propio Takahata), razón por la que a pesar de todo le propuso encargarse de la dirección de la película.

Aquí me gustaría añadir una suposición. Toshio Suzuki ha dirigido Studio Ghibli como si de un tablero de ajedrez se tratara. Ha ido dando las indicaciones necesarias para lograr los objetivos que se había marcado. Ante la falta de directores, vio algo en Gorō que le hizo darle una oportunidad. Y tras una primera demostración, el storyboard, y la bendición de gente de su confianza, siguió con sus planes. La oposición de Hayao Miyazaki la esquivó con soltura y la utilizó para promocionar la película.

Hayao Miyazaki con Gorō Miyazaki en brazos.

Si bien la opinión que Gorō Miyazaki tiene de su padre no es muy positiva, la de Hayao Miyazaki como director es mucho mejor. De hecho, como durante su infancia Hayao Miyazaki no estaba mucho en casa, el pequeño Gorō creó vínculo con él a través de sus obras.

Por lo que se puede ver en los extra de Terramar su debut no tuvo que ser nada fácil. A la falta de experiencia se le sumaba que su propio padre le ponía palos en las ruedas y el productor usaba esa tensión para promocionar el proyecto. Y además él confesaba sus sentimientos en las entrevistas. No fue el entorno ideal para dirigir su primera película. No sé si por esas razones o por otras, en mi opinión Gorō Miyazaki cometió algunos errores.

  • El primero, sé que me repito, adaptar la tercera y cuarta novelas en lugar de la primera. Creo que, de haber adaptado el primer libro, hubiera quedado una película fantástica.
  • El segundo, matar al padre de Arren nada más empezar la película. Principalmente porque no aparece en las novelas y, sinceramente, porque en mi opinión ni aporta mucho.
  • Hay personas que le recriminan a la películafalta de ritmo en algunos momentos. Y seguramente tengan razón, pero también es cierto que, sin quitar responsabilidad al director, el guion de la película no lo hizo solo.

Resumiendo, en mi opinión, la película no fue redonda. No me parece una película horrible, pero no es de las mejores. Mucha gente pensó algo parecido. Ignoro si por la forma en la que llegó a ser director, por ser hijo de quien es o por ser una película de Studio Ghibli, pero parece que desde entonces mucha gente se la tiene jurada.

La colina de las amapolas

Para no alargar el texto, no me detendré en trabajos de corta duración en los que participó, como el anuncio para Yomiuri Shimbun de 2009. Lo resumiré en que, desde Ghibli le asignaron proyectos para que acumulara experiencia.

El siguiente largometraje que dirigió fue La colina de las amapolas. La relación con su padre, muy deteriorada durante la producción de Terramar, mejoró con el paso del tiempo. Y en esta ocasión no lo tuvo como enemigo, sino que su padre se encargó de la planificación de esta historia costumbrista situada en Yokohama antes de los Juegos Olímpicos de Tokio (1964). Desgraciadamente la película no se ha editado nunca en formato físico y no ha sido hasta la llegada de las plataformas digitales que se ha podido ver en España en condiciones.Recuerdo que, por aquel entonces, me compré la edición japonesa en BD porque quería escribir sobre ella en el segundo volumen de la Antología del Studio Ghibli. Gracias a eso pude verla y disfrutarla al poco de editarse en Japón, y así lo comenté; fue una grata sorpresa para mí.

Habrá gente que achacará todo lo bueno de la película a que Hayao Miyazaki se encargó de la planificación. Y puede ser que en algo influyera el maestro. Pero este argumento es endeble: si una película de Gorō Miyazaki es buena, es gracias a la planificación; por el contrario, si es mala, es culpa del director. Mi resumen es que, después de 10 años de su estreno, sigo considerando La colina de las amapolas una buena película que ha sido ninguneada por muchos por la opinión que tienen de Cuentos de Terramar. Y, como dice el meme, change my mind.

Ronja, la hija del bandolero

Lo que sucedió con esta serie de televisión fue curioso. En una de las muchas reuniones que se celebran en Studio Ghibli, Toshio Suzuki le propuso a Gorō Miyazaki dirigir una serie de televisión (primera novedad) para Polygon Pictures Interactive (PPI), un estudio que produce animación por ordenador. La idea era que Ghibli se encargara de la dirección y el diseño artístico y de personajes. Como suele hacer el estudio, un primer acercamiento con pies de plomo a un sector que desconocían, para aprender, tomar notas y, si lo ven claro, apostar por él. Al principio Gorō no estuvo de acuerdo con la propuesta —esta parte de la reunión se puede ver en un documental— pero al final Suzuki logra convencerle (lo que os decía del productor moviendo las piezas). Gorō Miyazaki confesaba su amor por Ghibli y su objetivo de ayudar a la compañía y no tanto el de ir por aquí y por allá trabajando para terceros. ¿Es posible que Suzuki quisiera experimentar con la animación por ordenador y pensara que Gorō Miyazaki sería un buen candidato? De ser así, el tiempo le ha dado la razón.

En mi opinión, Ronja, la hija del bandolero es una serie de televisión correcta. Tiene una buena historia, una animación a la que cuesta una poco adaptarse, pero una vez asimilada se puede ver bien. Pero ojo, es una serie de animación. Uno de sus alicientes es que Studio Ghibli ha trabajado en ella. Pero que no os confundan. Es una serie con un presupuesto y unos tiempos de producción ajustados. ¿Os cambiará la vida? Seguramente no.

Earwig y la bruja

Tras el parón de Studio Ghibli, durante el que dejaron de producir largometrajes, la compañía se desmanteló. Una gran parte de sus trabajadores se fueron a Studio Ponoc y un pequeño grupo de confianza se quedó con Hayao Miyazaki. En algunas entrevistas se ha comentado que el proyecto Earwig y la bruja se inició 4 años atrás. Studio Ghibli reabrió sus puertas en agosto de 2017. Echad cuentas… Me atrevería a decir que antes de reabrir, cuando en un reportaje emitido en 2016 Hayao Miyazaki declaró que había enviado una nueva propuesta a Toshio Suzuki, el proyecto de Earwig ya estaba sobre la mesa. Durante ese tiempo pudo sentar las bases de cómo se abordaría en Studio Ghibli un proyecto de animación en 3D. Ya habían hechos sus pruebas con el corto Kemushi no Boro, pero esto era distinto. En Boro, Hayao Miyazaki buscaba animación de aspecto tradicional hecha en 3D; en esta ocasión era animación 3D.

El resultado no ha gustado unánimemente a crítica y público. De hecho las primeras críticas que se pudieron leer en Twitter tras verse en el Festival Lumière fueron en su mayoría negativas. Choca ver un producto de Ghibli con este aspecto. De hecho, creo que choca más que ver La tortuga roja, por ejemplo. Pero el enfoque de Gorō Miyazaki me parece sensato. Brevemente, lo que afirma es que él no es su padre y que no quiere (ni puede) tratar de imitarlo. Lo que busca es encontrar su estilo, su forma de hacer paralela al estilo clásico del estudio, con la que pueda garantizar un futuro a la compañía. Y esta es su propuesta. Y me parece muy bien por su parte. Le salga bien o mal, al menos lo ha intentado.

Earwig y la bruja no me parece una mala película. He leído comentarios de personas que iban con prejuicios y les ha acabado gustando, otros no han aceptado el cambio visual que ha experimentado y otros no han empatizado con la protagonista. Tal y como escribí en mi reseña, la novela original, sin estar mal, creo que no tiene los ingredientes de una película de Studio Ghibli. Que sí, que la escogió Hayao Miyazaki personalmente. Que sí, que al maestro le encantó la novela y la película le ha parecido el mejor trabajo de su hijo. Pero a mí Earwig no me encaja como protagonista de una película del estudio. ¿Eso significa que Gorō Miyazaki es un mal director? En este aspecto es un mandado y trabaja con lo que le dan. Y más en Ghibli. Podrá tomar decisiones (animación 3D, diseño de personajes, quién compone la banda sonora), pero la historia le viene dada. O se hace a ella o rechaza el puesto.

Conclusiones

Todo esto que podría considerarse una defensa a ultranza de Gorō Miyazaki en realidad no lo es. No tengo una especial admiración ni por él ni por su obra. Trabaja para un estudio de animación que me gusta mucho. Hay trabajos que me gustan más y otros que no me convencen. Pero no despierta la admiración que tengo por Hayao Miyazaki, Isao Takahata o Yoshifumi Kondō, por ejemplo1.

En lo que no voy a caer es en estigmatizar a nadie por una película ni en comparar su trabajo con el de grandes producciones dirigidas por GENIOS con un presupuesto muy superior y con unas aspiraciones muy distintas. Y creo que en ese aspecto Gorō Miyazaki ha tenido una carrera con algunos puntos mejorables pero con otros muchos positivos.


  1. Esto me ocurre con otros animadores ajenos a Studio Ghibli. Considero que es normal que empatices más con unos o con otros, ya sea por su obra, su carácter o sus ideas. ↩︎