Fukufuku no Chizu

Ayer se publicó el nuevo trabajo que Sunao Katabuchi ha realizado para la prefectura de Fukushima.

El proyecto

La Asociación de amigos de Fukushima ha confiado en el talento de Sunao Katabuchi y el estudio Contrail para la realización de un cortometraje animado de 10 minutos con el fin de promocionar la región. No es la primera vez que lo hacen; en 2024 lanzaron Aka no Kioku, corto de 3 minutos dirigido por Kiyotaka Oshiyama que ha logrado varios premios. Si os interesa, podéis verlo aquí.

Argumento

La historia de Fukufuku no Chizu nos presenta a Sophie, una filosofa que acude a Fukushima para asistir a la boda de una amiga. Durante el trayecto pierde el mapa con el que se orientaba. Es entonces cuando algo adorable (que no sé qué es, pero ya aparecía en el primer corto) aparece ante ella junto a un mapa. Un mapa especial que le presenta las zonas más interesantes de la zona. Gracias a ese mapa y en compañía de su nuevo amigo, conoce un poco mejor Fukushima y consigue llegar a la boda de su amiga.

© 2026 Fukushima Prefecture. All Rights Reserverd.
© 2026 Fukushima Prefecture. All Rights Reserverd.

Equipo

Sunao Katabuchi no solo ha sido el director. Durante años ha colaborado con la prefectura tras el terremoto de 2011 y este corto es su manera de revitalizar turísticamente la región. Para este proyecto ha escogido junto a su equipo aquellas zonas que reflejaran el espíritu del territorio y su gente. Paralelamente al corto se puede conseguir en formato físico el mapa que utiliza Sophie para describir Fukushima.

A las órdenes de Katabuchi están los animadores y animadoras del estudio Contrail, responsables de películas como En este rincón del mundo y The Mourning Children, película que se estrenará próximamente. La encargada de la música es Kotringo

Puedes ver el corto en la página de YouTube de la prefectura de Fukushima.

© 2026 Fukushima Prefecture. All Rights Reserverd.
© 2026 Fukushima Prefecture. All Rights Reserverd.

Ficha técnica

Director y guionista: Sunao Katabuchi
Supervisor asistente: Chie Uratani, Hitomi Shirai
Plan original del personaje: Fumiyo Kōno
Diseño de personajes y director de arte: Izumi Seguchi
Asistente del director de arte: Mayu Ōta/Moei Maruta
Director de arte: Kiyomi Ota
Música: Kotringo
Diseño del título: Bunpei Yorito
Producción: Hiroyuki Saito
Productor: Jun Inoue
Productor de animación: Ayako Sekine
Producción de animación: CONTRAIL
Planificación y supervisión: Michihiko Yanai (Directora Creativa de la Prefectura de Fukushima)
Producción y escritura: Prefectura de Fukushima

Una idea loca

Durante estos años he tenido tiempo de pensar en las posibles salidas que tendría Studio Ghibli sin Hayao Miyazaki al frente. Debido a la incapacidad de encontrar nuevos directores, guiarles y mantenerles, en Ghibli se encuentran ahora en una situación incómoda. Combinar la filosofía de «las tres H» (High risk, High cost, High quality) en un proyecto largo y sin Miyazaki no creo que sea la primera opción del estudio. ¿Qué alternativas tendrían? Investigando sobre trayectorias de animadores vinculados con Ghibli, descubrí dos estudios: Trash Studio y Contrail.

Aunque tienen sus proyectos de larga duración, gran parte de su filmografía la forman trabajos de cortos, principalmente publicidad. No sé cómo encajaría eso en el organigrama de Studio Ghibli. Sería imposible mantener un estudio en nómina con este tipo de proyectos pero, hasta la entrada en escena de Nippon TV, me parecía la opción más sensata con su filosofía.

Estableciendo un paralelismo con el merchandising, Studio Ghibli ha lanzado productos un poco más caros y alejados del objetivo habitual de estos productos, que básicamente es vender mucho y gastar poco. No dudo que en Ghibli quisieran vender, pero buscan (gran parte de las veces, no todas) un determinado tipo de productos, manufacturados con materia prima del país y en tiradas reducidas. Le buscan los tres pies al gato. Encontrar un sentido más allá del comercial al lanzamiento de estos productos.

Mientras escribo estas líneas me acuerdo de los hashioki de Totoro que lanzaron hace unos 12 años. Estaban hechos con arcilla de una zona famosa por su artesanía, se pusieron a la venta un número limitado de copias y, cuando se acabaron, no volvieron a lanzar más. Por un lado se busca hacer país y destacar la calidad de sus productos y manufacturas, además de un afán coleccionista.

Otro ejemplo sería la construcción de Museo Ghibli y, más reciente, Ghibli Park. Para ello cuentan con artesanos del país haciendo un productos muy bueno y, seguramente, no tan barato.

Mi idea era emular esa filosofía pero con los proyectos animados. El caso que nos ocupa es un buen ejemplo. Implicarse más allá de la animación, hacerlo con el proyecto, con lo que significa, con el país. Pero, como he dicho antes, la llegada de Nippon TV posiblemente cambie las cosas. Si es para mejor o para peor lo sabremos con el tiempo.


© 2026 Fukushima Prefecture. All Rights Reserverd.