Hace unos días escribí sobre las nuevas ediciones de Heidi que Selecta Visión ha puesto a la venta. Pero parece que eso no ha sido suficiente. Esta semana se han puesto a la venta dos nuevas ediciones de Ana de las Tejas Verdes.
Selecta Visión se ha propuesto lanzar algunas series clásicas con la mejor calidad posible. Con respecto a series y películas vinculadas a Studio Ghibli, lo ha hecho con Lupin III: El castillo de Cagliostro, Conan, el chico del futuro, La tumba de las luciérnagas o Heidi. Ahora le toca el turno a Ana de las Tejas Verdes, serie de televisión dirigida por Isao Takahata, inspirada en la novela de Lucy Maud Montgomery y estrenada en 1979. Si quieres conocer más sobre la obra te recomiendo leer esta entrada que publiqué.
La serie, como otros muchos clásicos, ha sido editada en España en DVD durante años por Planeta Junior para un público infantil. Una propuesta que algunos aficionados más veteranos consideramos insuficiente o, como mínimo, mejorable. Selecta viene a solventar esto con una edición en BD en alta definición a 1080p y con algunos extras interesantes.
La edición BD viene con la serie completa (50 episodios/1300 minutos), un libro de 64 páginas con información sobre la serie y un set de 5 postales a color. Tiene un coste de 60 €. La edición en DVD viene con la serie completa en 10 discos pero sin extras a un precio de 40 €.

Ambas ediciones vienen con audio en castellano y catalán y están disponibles desde el pasado viernes 4 de septiembre.
Poniendo en valor a Isao Takahata
Considero Ana de las Tejas Verdes una serie maravillosa. Casualmente acabo de terminar de ver Heidi con mi hija y, pensando sobre la serie y la filmografía de su director, llego a la conclusión de lo infravalorado que ha estado Isao Takahata con el paso de los años. Entiendo que la sombra de Miyazaki es alargada, que es un director excelente y que ha tenido una relación mucho más cordial con el éxito comercial durante muchos años. Pero también es cierto que, sin desmerecerle, hay que poner en valor lo que hizo Takahata durante muchos años y, sobre todo, en las condiciones en las que trabajaba. Takahata, en algunos de sus proyectos, sentó las bases de cómo se crearía animación a partir de entonces. Mejoró los procesos y optimizó el trabajo en equipo. Ocurrió en Horus (1968), con todos los problemas que le ocasionó en Toei; y, posteriormente, en Heidi (1974), proyecto con el que demostró, además, que no era imprescindible contar historias de aventuras y acción para tener éxito y que se podía hacer lo mismo con proyectos que transmitieran unos valores y emociones. Posteriormente, volvió a notarse su mano durante la producción de Nausicaä del Valle del Viento (1984), proyecto muy exigente en el que se quería hacer mucho en poco tiempo y con pocos recursos. Takahata no dibujaba, pero dirigía y trataba de sacar el mejor partido a su equipo para ofrecer el mejor resultado a pesar de las circunstancias.
Es cierto que a medida que ha ido pasando el tiempo Takahata le ha dado la espalda a un cine más comercial y se ha centrado en proyectos con los que quería investigar y transmitir aquello que le producía genuina curiosidad. También es cierto que los proyectos que le han encargado tenían unas características peculiares (La tumba de las luciérnagas, Recuerdos del ayer, Pompoko, Mis vecinos los Yamada, El cuento de la princesa Kaguya). Takahata no hubiera podido dirigir las películas de Miyazaki y viceversa. Se complementaban en ese aspecto, pero los focos acostumbraban a apuntar a Miyazaki. Y eso le restó visibilidad a lo que hizo.
En ocasiones he comentado que le honra a Miyazaki su decisión de no dirigir películas relacionadas con sus éxitos. Las arcas de Studio Ghibli estarían más llenas si hubieran cedido ante la tentación de dirigir nuevas películas de Totoro, Chihiro, Howl o Ponyo. Lo mismo es aplicable, aunque más complicado porque no son proyectos de Ghibli, en el caso de Takahata: qué cómodo hubiera sido dirigir algo relacionado con Heidi, con Tejas Verdes1 o Marco.
Entiendo que ni Miyazaki ni Takahata quisieran dirigir más series de televisión cuando se fundó Studio Ghibli y que centraran sus esfuerzos en dirigir largometrajes y proyectos afines en los que se pudiera ofrecer un resultado digno y de calidad y se respetara más a sus creadores.
Sin embrago, tenemos la ocasión de disfrutar de verdaderas joyas de la animación con muy buena calidad de imagen y sonido, razón por la que no puedo estar más que agradecido. Si no habéis tenido la ocasión de hacerlo, os invito a ver la serie y por qué no, a leer las novelas originales.
© 1979 Nippon Animation © 2026 STUDIO100 MEDIA