Visita a la Nekobus kara Mita Fūkei-ten

Una de las actividades que a todos los adultos que vamos al Museo Ghibli nos gustaría hacer y no podemos es subirnos en el Gatobús. Esta atracción está diseñada para los más pequeños y solo a ellos se les permite disfrutarla. Para quitarnos la espina, escribí sobre otras alternativas disponibles en Tokyo para todo los públicos.

No sé si con esta idea en mente, en el Museo Ghibli crearon una nueva exposición llamada Nekobus kara Mita Fūkei-ten que ha podido verse desde junio de 2011 hasta mayo de 2012. La premisa inicial es ver recreaciones de algunas películas del Studio Ghibli desde el Gatobús (a continuación podéis ver una foto de la entrada). Da la sensación de que de esta forma, los adultos también pueden entrar en un Gatobús del Museo.

Pero obviamente –aunque el Gatobús es grande– no se va a ver toda la exposición desde el interior del adorable gato. Una vez pasas por la entrada y ves algunos fondos de Tonari no Totoro, continúas por un pasillo donde hay más imágenes de las películas del estudio y unas espectaculares recreaciones de sus escenarios. Se puede ver la fachada de la tienda de antigüedades de Mimi wo sumaseba, el restaurante donde se pusieron las botas los padres de Chihiro, los pasillos de la planta alta de la casa de baños de Yubaba –que incluye esas altísimas figuras parecidas a jarrones, la habitación de trabajo de Sophie en la sombrería de su familia y un diorama a escala de una escena de Mononoke Hime. No sé si hace falta decirlo, pero el resultado es espectacular. El grado de fidelidad es altísimo, llegando a dar la sensación que estás en el interior del celuloide de la película.

A modo de recuerdo, en las tiendas del Museo Ghibli se puede comprar un libro en el que aparecen fotos a gran tamaño de la exposición –recordad que no está permitido tomar fotos ni vídeos en el interior del recinto–, un reportaje sobre cómo se preparó la exposición y entrevistas a los encargados principales del proyecto.

Las cinco mejores entradas del mes diciembre

A continuación tenéis los enlaces a las entradas que más me han llamado la atención del pasado mes de diciembre:

Olly Moss ha creado un póster en asociación con el Studio Ghibli de la película Tonari no Totoro por una causa benéfica. El póster luce muy bien. En este enlace, en inglés, tienes toda la información.

– El pasado 25 de noviembre se puso a la venta la edición en bluray de Conan el chico del futuro. Daniel Thomas de The Ghibli blog le dedicó una entrada en la que podemos ver qué aspecto tiene.

– Interesantísimo proyecto en el que se recrean los escenarios de Sen to Chihiro no kamikakushi en 3D. El proyecto, firmado por El azul estudio, es espectacular. En este enlace podéis leer una entrevista en la que se habla sobre este asunto.

– En este enlace del blog Generación Ghibli tenéis una opinión sobre la recomendable banda sonora de Arrietty.

– Estrictamente no corresponde al mes de diciembre, pero creo que es más oportuno incluir ahora la felicitación de Año Nuevo tanto del Studio Ghibli como del Museo Ghibli.

Cambios en el menú del restaurante del Museo Ghibli

No os asustéis. No soy un experto en nutrición ni con esta entrada quiero que cambien de hábitos alimenticios. Pero son este tipo de detalles los que más me gustan de este estudio y lo hacen tan diferente del resto. Gracias al traductor de Google, “leo” en la web oficial del Museo Ghibli que han actualizado la carta del restaurante del museo. Y ahí es donde quiero detenerme a comentar.

Los que hayáis tenido la oportunidad de ir al Museo Ghibli y comer en el restaurante, en ocasiones esto último no es posible debido a la lista de espera, sabrán que en el restaurante del Museo se come muy bien. Existe la opción, para los que no quieren esperar a que una mesa esté libre, de comer un tentenpié que sirven justo al lado del restaurante. Podríamos calificarlo de “comida rápida”, que en parte lo es, pero no por ello está menos buena.

Desde ese lado puede verse parte del interior de la cocina del restaurante y ahí se observa cómo van preparando los platos, sobre todo postres. Estos son realizados de manera artesanal y con productos de calidad. Aunque no tengan aparente vínculo, cuando pienso en esto me acuerdo de Shiro-hige, aquella pastelería “oficial” con productos del Studio Ghibli. En esa pastelería usaban productos de gran calidad y no querían saber nada de la opción de expandirse.

Volviendo al tema central de la entrada, se han dado a conocer algunos de los  nuevos platos del restaurante “Sombrero de paja” del Museo Ghibli que están disponibles desde el pasado 19 de noviembre. Algunos de ellos están hechos con carne de cerdo, y especifican que los animales han pastado en la montaña. Esto, aunque pueda parecer obvio, no lo es en absoluto. De hecho es menos frecuente de lo que nos creemos. Los platos están realizados con productos de temporada, respetando lo que ofrece la naturaleza en el momento en el que lo ofrece. Tampoco se encuentran bebidas gaseosas, solo zumos, tés y cafés. Lo más fuerte que se puede consumir es vino o cerveza.

Por contra, esta dedicación por usar alimentos de primera calidad, tiene su contra en el precio. Japón es un país en el que se come bien a muy buen precio. En comparación a esos precios, la comida del Museo Ghibli es un poco más cara. Ocurre lo mismo con los postres, aunque en este caso en Japón los postres son, en comparación, más caros que el resto de la comida al ser considerado un plato especial.

A la hora de valorarlo entran en escena los valores de cada uno: un poco más caro, más rico y teniendo cuidado por el Medio Ambiente, o más económico y dándole la espalda a saber cómo ha llegado lo que vas a comer a tus manos.

De hecho, para el Museo Ghibli la noticia no eran que los platos estaban hechos con carne de calidad, sino que avisaba a los visitantes que algunos platos contenían productos que podrían producir alergias (trigo, leche, cacahuetes, huevo…), invitándoles a que consultaran antes con el personal del restaurante.

No quiero evitar pensar lo fácil que sería para el Studio Ghibli participar en promociones con cadenas de comida rápida, regalando junto a los menús infantiles muñecos de plástico de los personajes de sus películas. Sería una oportunidad más para hacer negocio y lograr una difusión entre el público potencial (padres, madres y niños). Pero, y aquí radica la grandeza de este estudio, le dan la espalda a este tipo de negocios y se preocupan por la alimentación de aquellos que entran en su Museo.

Visto en el blog oficial del Museo Ghibli.

Exposición Nekobus

El pasado 11 de mayo comenté en el blog que se iban a organizar una exposición bajo el nombre Nekobus kara Mita Fūkei-ten. En ella se podrán ver algunas imágenes emblemáticas del Museo Ghibli desde el interior de un Nekobus.

Casi todos aquellos que hemos tenido la ocasión de visitar el Museo Ghibli, nos hemos quedado con las ganas de entrar en la sala del Nekobus que hay en la segunda planta, ya que solo pueden entrar en él los más pequeños. Aunque hay alternativas como la que comenté en su día, siempre nos quedarán las ganas de montar en el Nekobus “original”. Con esta exposición, en parte, los que puedan asistir, se quitarán esa espinita.

Para los que no podamos asistir, gracias a la página web de Lawson, tenemos la oportunidad de ver imágenes de la exposición. Todo un lujo, ya que en el interior del Museo está terminantemente prohibido usar cámaras de fotos o vídeo, aunque alguno se ha hecho el despistado.

Visto en la web oficial de Lawson.

Moleskine del Museo Ghibli

Moleskine es un clásico y, por lo visto, ahora está muy de moda. Se trata de un cuaderno originalmente creado para tomar apuntes y que, según se dice, fue usado en su momento por celebridades como Picasso, Hemingway o Matisse. El nombre viene del material del que está hecho la cubierta, el moleskin. Actualmente existe una gran variedad de modelos de Moleskine: en diferentes colores, formatos y con productos derivados para todos los gustos.

Para ser un cuaderno, que simplificando es de lo que se trata, es algo más caro que la media. A pesar de ello se ha creado un culto que cada día consigue más adeptos. Dentro de su línea de productos, Moleskine pone a la venta algunas ediciones limitadas y aquí es donde este famoso cuaderno tiene cabida en este blog.

No hace mucho que Moleskine se ha asociado con el Museo Ghibli para lanzar una edición limitada de 350 copias. La Moleskine del Museo Ghibli tiene un precio de 2800¥ y está (o estaba) a la venta exclusivamente en la tienda Mamma Aiuto del Museo Ghibli. Quién sabe si alguien la ha puesto a la venta en eBay o Yahoo auctions Japan, aunque no me quiero imaginar el precio.

La personalización del cuaderno está en varios puntos: una franja a color con el escudo del Museo, el propio escudo serigrafiado en la portada y una frase dentro del cuaderno que reza: –Ghibli Museo Mitaka– Since 2001. Podéis ver imágenes aquí.