Kemushi no Boro

El próximo miércoles 21 de marzo se estrenará oficialmente el nuevo cortometraje de Hayao Miyazaki, titulado Boro the Caterpillar (Kemushi no Boro, 2018), que se podrá ver exclusivamente en el Museo Ghibli1. En la siguiente entrada daré un repaso al proyecto y a las novedades surgidas a pocos días de su estreno.

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Estreno de Kemushi no Boro

Kemushi no Boro fue uno de los trabajos en los que Hayao Miyazaki estuvo ocupado durante su retiro como director de largometrajes. También ha sido el primer acercamiento del maestro a la animación 3D. ¡Hasta le pudimos ver utilizando una tableta! Aunque no se han hecho públicos los detalles, parece haber sido un proyecto complicado, debido al retraso que ha sufrido (estaba previsto que se estrenara en verano de 2017). Pero la espera está pronto de terminar, ya que en el blog del Museo Ghibli han anunciado la fecha de estreno.

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Nueva exposición en el Museo Ghibli

En el Museo Ghibli han organización una nueva exposición en sustitución de la Nekobus kara Mita Fūkei-ten, de la que escribí hace un tiempo. En esta ocasión, la exposición se centra en el trabajo de William Morris, que fue un artesano, impresor, poeta, escritor, activista político, pintor y diseñador británico del siglo XIX y fundador del movimiento Arts and Crafts.

Tal y como se puede ver en la imagen que aparece en el blog del Museo Ghibli, la exposición muestra algunas ilustraciones que realizó para una empresa que fundó en 1891llamada Kelmscott Press. Incluso los papales que decoran las paredes de la exposición fueron diseñados por él.

Seguramente no sea la exposición más esperada por los aficionados al Studio Ghibli, pero investigando un poco la biografía de Morris he podido comprobar que existen algunos puntos en común con la filosofía del Studio Ghibli. Morris rechazaba el proceso de producción industrial, abogando por un proceso artesanal, tal y como se hacía en la época medieval. Miyazaki y Takahata rechazaron seguir trabajando como se había hecho –y como se sigue haciendo en la gran mayoría de los casos– en el mundo de la animación, apostando por un modelo distinto, más preocupado por los detalles y la calidad del resultado final.

Y en parte seguramente por esa visión romántica, por esa apuesta por el trabajo artesanal y de calidad, por ser un referente en algunos aspectos de otros muchos que a su manera han apostado por esta forma de trabajar, más próxima al arte, que esta exposición ha tenido un hueco en el Museo Ghibli. Un lugar donde no están tan preocupados –aunque seguro que les interesa– de mostrar lo buenos que son, la cantidad de cosas que han hecho y vender cantidades industriales de merchandising, sino de hacer un educativo homenaje al mundo de la animación y del arte.

Leído en el blog del Museo Ghibli.

Moleskine Special Edition de Porco Rosso

Hace menos de un año escribí una entrada sobre una libreta Moleskine personalizada con motivos del Museo Ghibli. Se trata de uno de esos productos con los que en Ghibli se desmarcan de la tendencia de vender masivamente productos de baja calidad (solo se vende en el Museo Ghibli). No sé desde hace cuánto, pero en el Museo Ghibli se ha puesto a la venta otra Moleskine. En esta ocasión el homenajeado es Porco Rosso.

La libreta, con un formato de 14,3×9 cm y 192 páginas, tiene la cubierta de color rojo Folgore y una franja (podéis ver la imagen adjunta en esta entrada) en la que aparecen los hidroaviones de Porco Rosso y Curtis en la portada y el Macchi M.5 –el que pilota Porco cuando se convierte en cerdo– y el Hansa Branderburg A.31 –que aparece en los recuerdos de juventud de Gina–. El interior de la libreta es como la de cualquier otra libreta de la marca, a excepción de una pequeña ilustración de Porco Rosso que aparece en la última página. En otro tipo de libretas, se suele incluir una ilustraciones en cada una de las páginas, pero no es éste el caso. No es una libreta pensada para gente joven, por lo que la austeridad es la tónica general.

Así que ya sabéis, si pasáis por el Museo Ghibli y queréis tener una rareza, este es un producto que no es tan prohibitivo (1900¥) como algunos de los que hay entre esas paredes. De todas formas, con la cantidad de merchandising que hay a la venta, lo normal es que a uno le cueste decidirse.

 

 

Visita a la Nekobus kara Mita Fūkei-ten

Una de las actividades que a todos los adultos que vamos al Museo Ghibli nos gustaría hacer y no podemos es subirnos en el Gatobús. Esta atracción está diseñada para los más pequeños y solo a ellos se les permite disfrutarla. Para quitarnos la espina, escribí sobre otras alternativas disponibles en Tokyo para todo los públicos.

No sé si con esta idea en mente, en el Museo Ghibli crearon una nueva exposición llamada Nekobus kara Mita Fūkei-ten que ha podido verse desde junio de 2011 hasta mayo de 2012. La premisa inicial es ver recreaciones de algunas películas del Studio Ghibli desde el Gatobús (a continuación podéis ver una foto de la entrada). Da la sensación de que de esta forma, los adultos también pueden entrar en un Gatobús del Museo.

Pero obviamente –aunque el Gatobús es grande– no se va a ver toda la exposición desde el interior del adorable gato. Una vez pasas por la entrada y ves algunos fondos de Tonari no Totoro, continúas por un pasillo donde hay más imágenes de las películas del estudio y unas espectaculares recreaciones de sus escenarios. Se puede ver la fachada de la tienda de antigüedades de Mimi wo sumaseba, el restaurante donde se pusieron las botas los padres de Chihiro, los pasillos de la planta alta de la casa de baños de Yubaba –que incluye esas altísimas figuras parecidas a jarrones, la habitación de trabajo de Sophie en la sombrería de su familia y un diorama a escala de una escena de Mononoke Hime. No sé si hace falta decirlo, pero el resultado es espectacular. El grado de fidelidad es altísimo, llegando a dar la sensación que estás en el interior del celuloide de la película.

A modo de recuerdo, en las tiendas del Museo Ghibli se puede comprar un libro en el que aparecen fotos a gran tamaño de la exposición –recordad que no está permitido tomar fotos ni vídeos en el interior del recinto–, un reportaje sobre cómo se preparó la exposición y entrevistas a los encargados principales del proyecto.

Las cinco mejores entradas del mes diciembre

A continuación tenéis los enlaces a las entradas que más me han llamado la atención del pasado mes de diciembre:

Olly Moss ha creado un póster en asociación con el Studio Ghibli de la película Tonari no Totoro por una causa benéfica. El póster luce muy bien. En este enlace, en inglés, tienes toda la información.

– El pasado 25 de noviembre se puso a la venta la edición en bluray de Conan el chico del futuro. Daniel Thomas de The Ghibli blog le dedicó una entrada en la que podemos ver qué aspecto tiene.

– Interesantísimo proyecto en el que se recrean los escenarios de Sen to Chihiro no kamikakushi en 3D. El proyecto, firmado por El azul estudio, es espectacular. En este enlace podéis leer una entrevista en la que se habla sobre este asunto.

– En este enlace del blog Generación Ghibli tenéis una opinión sobre la recomendable banda sonora de Arrietty.

– Estrictamente no corresponde al mes de diciembre, pero creo que es más oportuno incluir ahora la felicitación de Año Nuevo tanto del Studio Ghibli como del Museo Ghibli.

Cambios en el menú del restaurante del Museo Ghibli

No os asustéis. No soy un experto en nutrición ni con esta entrada quiero que cambien de hábitos alimenticios. Pero son este tipo de detalles los que más me gustan de este estudio y lo hacen tan diferente del resto. Gracias al traductor de Google, “leo” en la web oficial del Museo Ghibli que han actualizado la carta del restaurante del museo. Y ahí es donde quiero detenerme a comentar.

Los que hayáis tenido la oportunidad de ir al Museo Ghibli y comer en el restaurante, en ocasiones esto último no es posible debido a la lista de espera, sabrán que en el restaurante del Museo se come muy bien. Existe la opción, para los que no quieren esperar a que una mesa esté libre, de comer un tentenpié que sirven justo al lado del restaurante. Podríamos calificarlo de “comida rápida”, que en parte lo es, pero no por ello está menos buena.

Desde ese lado puede verse parte del interior de la cocina del restaurante y ahí se observa cómo van preparando los platos, sobre todo postres. Estos son realizados de manera artesanal y con productos de calidad. Aunque no tengan aparente vínculo, cuando pienso en esto me acuerdo de Shiro-hige, aquella pastelería “oficial” con productos del Studio Ghibli. En esa pastelería usaban productos de gran calidad y no querían saber nada de la opción de expandirse.

Volviendo al tema central de la entrada, se han dado a conocer algunos de los  nuevos platos del restaurante “Sombrero de paja” del Museo Ghibli que están disponibles desde el pasado 19 de noviembre. Algunos de ellos están hechos con carne de cerdo, y especifican que los animales han pastado en la montaña. Esto, aunque pueda parecer obvio, no lo es en absoluto. De hecho es menos frecuente de lo que nos creemos. Los platos están realizados con productos de temporada, respetando lo que ofrece la naturaleza en el momento en el que lo ofrece. Tampoco se encuentran bebidas gaseosas, solo zumos, tés y cafés. Lo más fuerte que se puede consumir es vino o cerveza.

Por contra, esta dedicación por usar alimentos de primera calidad, tiene su contra en el precio. Japón es un país en el que se come bien a muy buen precio. En comparación a esos precios, la comida del Museo Ghibli es un poco más cara. Ocurre lo mismo con los postres, aunque en este caso en Japón los postres son, en comparación, más caros que el resto de la comida al ser considerado un plato especial.

A la hora de valorarlo entran en escena los valores de cada uno: un poco más caro, más rico y teniendo cuidado por el Medio Ambiente, o más económico y dándole la espalda a saber cómo ha llegado lo que vas a comer a tus manos.

De hecho, para el Museo Ghibli la noticia no eran que los platos estaban hechos con carne de calidad, sino que avisaba a los visitantes que algunos platos contenían productos que podrían producir alergias (trigo, leche, cacahuetes, huevo…), invitándoles a que consultaran antes con el personal del restaurante.

No quiero evitar pensar lo fácil que sería para el Studio Ghibli participar en promociones con cadenas de comida rápida, regalando junto a los menús infantiles muñecos de plástico de los personajes de sus películas. Sería una oportunidad más para hacer negocio y lograr una difusión entre el público potencial (padres, madres y niños). Pero, y aquí radica la grandeza de este estudio, le dan la espalda a este tipo de negocios y se preocupan por la alimentación de aquellos que entran en su Museo.

Visto en el blog oficial del Museo Ghibli.

Exposición Nekobus

El pasado 11 de mayo comenté en el blog que se iban a organizar una exposición bajo el nombre Nekobus kara Mita Fūkei-ten. En ella se podrán ver algunas imágenes emblemáticas del Museo Ghibli desde el interior de un Nekobus.

Casi todos aquellos que hemos tenido la ocasión de visitar el Museo Ghibli, nos hemos quedado con las ganas de entrar en la sala del Nekobus que hay en la segunda planta, ya que solo pueden entrar en él los más pequeños. Aunque hay alternativas como la que comenté en su día, siempre nos quedarán las ganas de montar en el Nekobus “original”. Con esta exposición, en parte, los que puedan asistir, se quitarán esa espinita.

Para los que no podamos asistir, gracias a la página web de Lawson, tenemos la oportunidad de ver imágenes de la exposición. Todo un lujo, ya que en el interior del Museo está terminantemente prohibido usar cámaras de fotos o vídeo, aunque alguno se ha hecho el despistado.

Visto en la web oficial de Lawson.