Esta tarde se ha podido leer en varios medios de comunicación que Studio Ghibli cerrará sus puertas como estudio de producción de animación. Así lo ha confirmado Toshio Suzuki en el programa de televisión Jounetsu Tairiku, donde además ha concretado que la empresa seguirá adelante gestionando sus marcas registradas. Los rumores que cada vez iban cobrando más fuerza se han confirmado. Ahora es más fácil echar la mirada atrás, unir los puntos y encajar las piezas.
Hoy es un día triste para los aficionados al Studio Ghibli y, humildemente, creo que debería ser un día triste para los aficionados a la animación en general. La idea loca de dos caballos desbocados que a mediados de los ochenta quisieron hacer las cosas a su manera en el mundo de la animación, ha llegado hasta donde ellos han podido llegar. Hayao Miyazaki anunció su retirada el año pasado e Isao Takahata no lo ha hecho, pero como si lo hubiera hecho (y más después de hoy).
Personalmente es un día triste porque me da la sensación de que en el Studio Ghibli no han sabido gestionar el legado. Han tenido contratiempos, pero la sensación constante de que el Studio Ghibli eran Isao Takahata y –sobre todo– Hayao Miyazaki ha sido constante a lo largo de su historia, incluso en los últimos años. Es posible que el varapalo económico sufrido tras el mal resultados de taquilla de Kaguya-hime no Monogatari hayan sido la puntilla a un estudio que siempre –sobre todo al principio– vivía en el presente con la incerteza de saber si tendría futuro.
Independientemente de las razones por las que se ha llegado a esta situación, aun tenemos la esperanza de ver si Studio Ghibli sufre una remodelación, un cambio de modelo de negocio gracias al que continuemos, de alguna manera, disfrutando de su trabajo. En el aire queda la serie de televisión Sanzoku no Musume Ronia –de la que hace no mucho pudimos ver el primer trailer– y dudo que el estudio se quede sin ofertas de trabajo. Sin ir más lejos, Level 5 no le haría ascos a una nueva colaboración.
Pero para eso aún es pronto. Ahora toca digerir esta triste noticia, la de saber que a corto/medio plazo no producirán más películas de animación. Ya no habrá más magia.
