#RetoGhibli2018

Hoy no voy a escribir sobre una novedad relacionada con Studio Ghibli o Studio Ponoc. Tampoco quiero dar mi opinión sobre una película, libro o banda sonora. Hoy me gustaría proponer un juego de cara al año que viene en el que podéis participar todos, no importa dónde vivís o cuántas cosas de Ghibli tenéis. ¿Os animáis?

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Hayao Miyazaki deja de dirigir largometrajes

Para todos los aficionados al Studio Ghibli habrá sido seguramente la noticia del año. Todo empezó el día 1 de septiembre en Venecia, durante la rueda de prensa que dieron Koji Hishino –presidente del Studio Ghibli– y Miori Takimoto –actriz de doblaje de Naoko, la protagonista femenina de Kaze Tachinu–, en la que el presidente declaraba que este sería el último largometraje del director. No quiso decir mucho más al respecto y emplazó a la prensa a la rueda de prensa prevista para el viernes 6 de septiembre en la que el propio Miyazaki respondería todas las preguntas.

Y así fue. El pasado viernes se celebró una multitudinaria rueda de prensa en la que Koji Hoshino, Toshio Suzuki y Hayao Miyazaki respondieron las preguntas de la prensa. Algunos de los puntos más destacables del evento, que duró una hora y cuarenta minutos, fueron los siguientes:

Ghibli Otros - 2013.09.06 conferencia retirada Miyazaki 1

Repaso a la rueda de prensa

Miyazaki es un bromista:

“Soy consciente de que en el pasado he anunciado varias veces mi retirada, por lo que quizás muchos pudiérais pensar ‘Oh, vamos, otra vez’. Pero en esta ocasión es la definitiva.”

Sobre su futuro a corto plazo:

“Iré al estudio (Ghibli) todos los días. Y si hay algo que desee hacer, entonces lo haré. Tengo intención de trabajar los próximos 10 años, más o menos, cuando todavía pueda ir en mi coche al estudio. Pero no como director de largometrajes”.

Se han quedado muchos proyectos sin hacer:

“Había un montón de cosas que no podía hacer, pero tenía mis razones para no hacerlas. Tantas ideas han surgido de mi cabeza… pero son cosas que no debería mencionar públicamente”.

La edad pasa factura:

No importa qué tan bien estés de salud, la capacidad de concentración se va degradando año tras año.

La rueda de prensa –que pudo verse en directo a través de la página web NicoNico– causó mucha expectación entre los medios y no menos entre los aficionados. Aunque yo he destacado unas pocas frases, a lo largo del evento se hicieron muchas más declaraciones. Os invito a que las leáis en otros blogs que cubrieron este evento con mucha más rapidez que yo, como Generación Ghibli o Deculture, entre otros.

Opinión

De todas formas, me gustaría dar mi opinión sobre algunas de las declaraciones de esta rueda de prensa:

  • Lo primero es que Hayao Miyazaki no se retira. Él mismo ha dicho que deja de dirigir largometrajes, pero en ningún momento ha dicho que deja de trabajar. De hecho, ha puesto una hipotética fecha de jubilación dentro de 10 años.
  • Con 72 años, me parece de lo más normal que Hayao Miyazaki no se vea embarcado en un proyecto tan sacrificado y agotador como el de un largometraje de animación. Una solución sería delegar más funciones, pero como él mismo ha dicho, solo sabe trabajar de una manera. Esto en parte es falso, pues desde Sen to Chihiro no Kamikakushi ya delegó algunas funciones en trabajadores de confianza. Pero me imagino que a lo que él se refiere es a que no quería dejar delegar más cosas, como por ejemplo los storyboards, tarea de la que siempre se ha encargado. Miyazaki no quiere ser un supervisor.
  • Uno de los argumentos que más ha esgrimido ha sido el de la avanzada edad y las dificultades que esa edad conlleva (falta de concentración, lentitud al trabajar, pérdida de visión). Pero otra de las razones con las que justificaba no volver a dirigir películas parece haber pasado desapercibida. Imaginemos que Hayao Miyazaki no deja de hacer películas, se embarca en un nuevo proyecto y a mitad de proyecto no puede seguir. Esto sería terrible para la empresa. No solo porque el director más emblemático no puede acabar el proyecto, sino porque ese proyecto se quedaría a medias. Studio Ghibli es una empresa que no tiene muchos proyectos, pero los pocos que tienen se hacen (muy) bien. Si uno de esos proyectos no se acaba, no produce beneficios y eso sería lo más parecido a tirar el dinero. Una solución sería que acabara el proyecto otra persona. Pero, ¿quién? ¿Habría alguien interesado en un proyecto con tanta responsabilidad?
  • Durante la rueda de prensa, como he dicho antes, Hayao Miyazaki se ha puesto fecha de caducidad. Aunque no ha especificado mucho sobre qué hará en el futuro, ha habido algo que sí ha dejado caer: quiere participar más activamente en las exposiciones del Museo Ghibli. Concretamente ha declarado que algunas de las ilustraciones de la exposición –supongo que se referirá a la exposición permamente– se han oscurecido con el paso del tiempo y le gustaría poder cambiarlas. Y posiblemente por ahí vayan los tiros. Sin convertirse en el director del Museo Ghibli –algo que descartó durante la rueda de prensa– algunos de esos “trabajos alejados de la animación” pueden consistir en la restauración de estas ilustraciones, la dirección de alguna exposición permanente del Museo o algún encargo de este tipo. Trabajos breves, menos exigentes en cuanto a fechas, pero que seguro que le apetece mucho hacer.

Sobre el futuro del Studio Ghibli

En el Studio Ghibli llevan buscando un relevo de garantías desde 1993, cuando estrenaron Umi ga Kikoeru en la televisión. Si bien no era un proyecto muy ambicioso y supuso una oportunidad para que los jóvenes miembros del Studio Ghibli acumularan experiencia, por aquel entonces –cuando en Studio Ghibli empezaban a ir bien las cosas, las películas tenían éxito y se podían plantear un futuro a medio plazo – se dieron cuenta de que había que buscar savia nueva.

El primer serio aspirante –aunque yo diría que era el perfecto sucesor–fue Yoshifumi Kondo. Desgraciadamente, su muerte en 1998 dio al traste con el plan inicial. Posteriomente, en 2002 se le dio la alternativa a Hiroyuki Morita, pero por alguna u otra razón no tuvo una segunda oportunidad. En 2006 le tocó el turno a Goro Miyazaki, quien en primera instancia contó con la oposición de su padre. Si bien no tuvo el debut soñado, a él si que le han dado más oportunidades, habiendo dirigido una segunda película –Kokuriko-Zaka Kara (2011)– y en 2014 se estrenará su tercera. El otro candidato es Hiromasa Yonebayashi, que dirigió Karigurashi no Arrietty (2010). Con más bagaje que Goro Miyazaki y con un buen debut en taquilla, podría ser una buena alternativa. De todas formas, parece que tras su debut como director, no ha vuelto a sonar como candidato para dirigir otra película, habiendo participado en más proyectos del estudio en labores clave.

A día de hoy –salvo que se saquen de la manga otro candidato–, Goro Miyazaki y Hiromasa Yonebayashi son los candidatos con más posibilidades de tomar el relevo. Juventud, experiencia –Miyazaki a base de dirigir películas y Yonebayashi de forma más convencional– y conocer bien la empresa son los ingredientes básicos. Pero hay otro ingrediente fundamental.

El éxito del Studio Ghibli dependerá más de lo que se cuente que de cómo se cuente

Creo que en el mundo del cine y de la animación se ha demostrado que el virtuosismo técnico no sirve de mucho si lo que cuentas no atrae. Puedes usar los mejores fondos, los mejores animadores, los mejores efectos en 3D y la mejor música, pero si el argumento no está a la altura… te acabará pasando factura.

En mi opinión, este es uno de los grandes vacíos que deja Hayao Miyazaki, quien tiene una habilidad especial para contar buenas historias. No creo que el objetivo del Studio Ghibli sea encontrar al hombre orquesta sucesor que sea capaz de hacer buenos guiones, buenos dibujos y buenas animaciones. A parte de la dificultad que eso conlleva, estarían cayendo de nuevo en el mismo error (depender de una única persona). Creo que sería un acierto por parte del Studio Ghibli aprovechar que Hayao Miyazaki –y casi con toda seguridad Isao Takahata– dejan la dirección de largometrajes, para cambiar el esquema de una empresa que ha dependido en exceso de unas pocas personas.

Sea como fuere, decida lo que decida hacer Hayao Miyazaki en el futuro y pase lo que pase con Isao Takahata una vez se estrene Kaguya-hime no Monogatari el próximo 23 de noviembre, lo que está fuera de toda duda es que los próximos años para el Studio Ghibli serán muy interesantes, con el objetivo principal de buscar un relevo generacional en todos sus frentes: dirección (Miyazaki y Takahata) y gestión (Toshio Suzuki).