El pasado 5 de abril falleció Isao Takahata, uno de los pilares fundamentales de Studio Ghibli. Durante los siguientes días al triste acontecimiento se produjeron numerosos homenajes alabando la figura del director y la calidad de su filmografía. Con este artículo prosigo con mi objetivo de divulgar su trabajo y reivindicar su importancia no solo en Ghibli sino dentro del mundo de la animación. En esta ocasión me quiero centrar en una serie realizada en su etapa en el estudio Nippon Animation: Ana la de Tejas Verdes.1