Me está siendo más difícil de lo habitual comprar los nuevos productos editados en España firmados por el Studio Ghibli.
Al principio sucedió con Sherlock Holmes. Fui a Norma Cómics y me dijeron que les había llegado el volumen 5, pero que aún no tenían el volumen 4. ¿Razón? Ninguna. Ellos estaban alucinando tanto como yo. Según me dijeron les tenía que llegar el volumen 4 en breves días.
Después ocurrió con Conan. Diez días después de la presunta (hasta que se demuestre lo contrario) fecha de estreno, me dicen que «les tiene que llegar» en MediaMarkt y en Carrefour ni siquiera encuentro a nadie que me atienda. Unos días antes pasé por Fnac y me dijeron que «ni la tenían ni estaba previsto que les llegara» mirándome como si yo fuera un lunático.
Y, de pasada, deciros que ni en Carrefour ni en Mediamarkt estaba Haru en el reino de los gatos. Algo que seguramente es normal, teniendo en cuenta que salía ayer mismo.
Puede parecer un comentario de los más friki. Pero… ¿qué pasaría si en lugar de Holmes, Conan o Haru, se tratara de El señor de los anillos, Star Wars o Harry Potter? La gente pondría el grito en el cielo clamando venganza por aquel o aquellos que han cometido tamaña herejía. Pues yo no voy a hacerlo. Tan sólo decir, para acabar, que las empresas se quejan de las escasas ventas que tienen y que en gran parte, con razón, la culpa es de la piratería. Pero no nos olvidemos de la distribución, que a veces hace más daño que cualquier otra cosa.