Hace unas semanas se hizo viral convertir imágenes y vídeos como si fueran de series o franquicias populares. De películas de Pixar, Marvel, los Simpson, incluso del dibujante español Ibáñez. Pero una de las que más destacó fue la de Studio Ghibli. A continuación tenéis mis impresiones sobre Studio Ghibli y la IA.
Quiero empezar avisando. No tengo ni idea de inteligencia artificial. La he usado muy poco y no estoy al día. Este texto tiene más que ver con Ghibli que con aspectos técnicos de esta tecnología, los cuales ignoro por completo.
El estilo Ghibli.
Lo primero que me gustaría tratar es sobre el concepto «estilo Ghibli». Copiar el estilo Ghibli para convertir un meme famoso en imágenes que recuerdan a la de alguna película de Hayao Miyazaki, o vídeos donde los protagonistas tienen el aspecto de tal o cual personaje de alguna película de Ghibli.
Me gustaría matizar es que el estilo Ghibli no es una cuestión únicamente de dibujo. Antes que nada, la forma de dibujar que se puede ver en la mayoría de películas del estudio es una evolución de los trabajos que se produjeron en Toei Dōga a principios de los 50/60 y que han ido evolucionando. Sería raro hablar de estilo Ghibli cuando otros estudios, como Trash Studio, por citar uno, tienen una forma de dibujar personajes parecida.
Además, en mi opinión, el estilo Ghibli es algo más que una forma de dibujar. Es una forma de escribir guiones, de decidir sobre qué hablar o no hablar, sobre cómo crear las animaciones, sobre cómo gestionar la empresa, sobre cómo afrontar los diferentes negocios. Así, desde hace tiempo en Studio Ghibli han tratado de ofrecer las mejores condiciones para sus animadores, han tratado de crear las mejores películas posibles, con un diseño de arte a un nivel extraordinario, con unos argumentos cuidados y con una forma de contar historias característica. De hecho, algunos proyectos de Studio Ghibli no tienen ese estilo Ghibli tan característico por el que ahora se le reconoce.

Ghiblies 2 © 2002 Toshio Suzuki/Studio Ghibli, NDHMT
Ponyo en el acantilado © 2008 Hayao Miyazaki/Studio Ghibli, NDHDMT
El cuento de la princesa Kaguya © 2013 Isao Takahata, Riko Sakaguchi/Studio Ghibli, NDHDMTK
Aquí tenemos imágenes de cuatro proyectos del estudio: El cuento de la princesa Kaguya, Ghiblies 2, Ponyo en el acantilado y Portable Airport. Son cuatro proyectos que tienen la firma del estudio y, estilísticamente, son diferentes.
Así pues, considero que el estilo Ghibli es algo más que una forma de dibujar y, por lo tanto, uno puedo copiar las características por las que sus dibujos son reconocidos, pero quedarse vacío del resto de los valores que tiene sus proyectos.
La IA y Ghibli
Aunque hace tiempo que se pueden crear este tipo de imágenes/vídeos, el pasado mes se viralizó convertir imágenes, fotos memes e ilustraciones a diversos estilos. Uno de los que más llamó la atención (al menos esa es la impresión que me dio) fue el relacionado con Studio Ghibli. Empezaron a publicarse fotos privadas, memes famosos y creaciones de terceros relacionadas con la actualidad.
Hace un tiempo que la IA ha llegado al gran público prometiendo mejorar la vida de algunas personas (de otras, no tanto) o, como mínimo, agilizar muchas de las cosas que ahora nos llevan bastante tiempo.
Como he aclarado antes, no soy un experto (ni siquiera un entendido) por lo que no voy a ser yo quien os explique lo buena o lo mala que es la Intelegencia Artificial, lo que se puede hacer y sus consecuencias. Hay mucha literatura, podcasts y vídeos sobre el tema.
Vivimos en una sociedad ansiosa, que no valora el tiempo que cuesta hacer algo y queremos resultados inmediatos. Esto no tiene que ver únicamente con la IA. Compramos algo en una tienda en línea y, depende de la tienda, nos da la opción de tenerlo para mañana o para ese mismo día por la tarde. Se pide comida a domicilio y se quiere lo antes posible, enviamos un mensaje desde alguna aplicación y queremos respuesta inmediata. En mi opinión, se está creando una sociedad de impacientes.
Parece que aún no estamos en ese momento, pero todo indica que no hace falta mucho para que la IA nos cree un vídeo con una música, una locución e imágenes que le pidamos en un tiempo muy competitivo. Y más si lo comparamos con lo que tardaríamos nosotros en hacerlo.
Ante ese paradigma, podríamos dejar volar la imaginación y crear productos con estilo Ghibli (por centrarnos en lo que interesa en este blog) con argumentos antitéticos a los que nos tiene acostumbrado el estudio. Por fantasear, se podría crear una animación con violencia y/o con sexo con el estilo de animación de Studio Ghibli o segundas partes de películas de éxito.
¿Quién sería capaz de hacer algo así? A mí me gustan mucho los gatos y asumo que tiene que haber personas que los odien. Si existe la herramienta, habrá gente dispuesta a usarla (teniendo en cuenta el esfuerzo que supone) y seguro habrá gente dispuesta a verlo, aunque a algunos nos pueda parecer increíble.
¿Qué dicen los que saben?
No sé si tienen conocimiento sobre la IA y sus posibilidades, pero no hay duda de que tienen conocimiento sobre animación y han visto lo que la Inteligencia Artificial puede hacer y las posibilidades que tiene.
Megumi Ishitani, directora de One Piece, ha publicado en su cuenta de Twitter.
Quiero que se tomen medidas legales… No soporto ver a Ghibli tratado tan mal.
Megumi es una directora joven (1991) y no tiene relación profesional con Studio Ghibli. No es frecuente que un japonés se pronuncie tan abiertamente sobre un tema tan polémico como este. Tal vez sea consecuencia de esa juventud.
Hiromasa Yonebayashi (1973) también se ha pronunciado en su cuenta de Twitter sobre este asunto, pero lo ha hecho de una manera menos vehemente. Abrió debate con este mensaje:
Si le pides a una IA que dibuje una bruja pelirroja al estilo Ghibli, se vería así. ¿No es esto una violación de derechos de autor? !
Es curioso que la respuesta a la petición sea una combinación extraña de Kiki’s Delivery Service (Ghibli) y Mary y la Flor de la bruja (Studio Ponoc).
Ese mensaje tuvo diversas reacciones. Al final, Yonebayashi publicó su opinión, siempre con educación y sopesando ventajas e inconvenientes. En ella indicaba que el trabajo de un director mucho con un profesional no difiere al que haría con una IA. Solicita algo con indicaciones (frases, bocetos…) y la otra parte hace su parte. Lo que cambia es la respuesta. La persona impregna en su trabajo mucho de lo que son. Y a ese trabajo hay que sumarle la colaboración con otras personas que se encargan de las diferentes partes de una animación.
Yonebayashi concluyó con esta frase:
La IA está evolucionando más rápido de lo que pensábamos, por lo que es una amenaza que puede quitar puestos de trabajo a los humanos, pero también es seguro que tendremos que enfrentarla de frente. Bueno, me gusta trabajar con gente, así que creo que seguiré haciendo las cosas como lo hago ahora.
La pregunta es obligada: ¿pensarán igual todos los directores? ¿Pensarán igual todas las productoras? Las IA pueden trabajar muchas horas y no se quejan. Las personas interesadas en el producto pueden verlo como una ventaja. ¿Os acordáis de la famosa reacción de Hayao Miyazaki a un vídeo realizado con IA? Nobuo Kawakami no tuvo mucho tino al presentarle un monstruo arrastrándose al maestro, pero parece que su intención fue atraer a Miyazaki con la tesis de que la máquina podría quitarle gran parte del trabajo, de que así irían más rápidos, podrían lanzar más proyectos, más dinero, más, más, más…
Por su parte, en una entrevista publicada en The Japan Times, Gorō Miyazaki (1967) declaró: «No sería sorprendente si, en dos años, hubiera una película hecha completamente a través de IA…» para finalizar con un «…Pero si el público querría ver una animación totalmente generada por IA es otro asunto».
Yo creo que sí habría público. Al menos en los primeros intentos. El morbo es poderoso y, como he dicho antes, hay gente para todo. Pero también estoy convencido de que sería un público distinto al que ve sus películas actualmente.
Conclusiones
Parece que vamos hacia un mundo donde la IA tendrá un gran protagonismo, pero en cuanto a la animación se refiere prefiero el trabajo hecho por humanos, con errores humanos y con tiempos humanos.
Tal vez sea por la edad o porque cada vez me siento menos identificado con los tiempos que corren, pero prefiero el trabajo creado por personas al creado por máquinas1. Aunque usen potentes herramientas que les ayuden e incluso les permitan desafiar sus límites, el trabajo sigue siendo hecho por personas que sienten, que ríen, que sueñan, que se equivocan y que le aportan a esos proyectos el corazón y el alma que una máquina nunca podrá simular.
- Aunque las órdenes vengan de personas. ↩︎