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Jiburi 69: Ghibliografía 4

Cuarta entrega de Ghibliografía, en la que estoy dando un repaso detallado a la historia de Studio Ghibli. En el artículo anterior escribí sobre las últimas películas del estudio de la década de los 80. Ahora toca repasar la primera parte del plan quinquenal elaborado para la primera mitad de la década de los 90.

Nota: en el episodio 69 de Jiburi tienes la versión en formato podcast de este texto.

69 Ghibliografía (4) Jiburi Podcast

‌Recuerdos del Ayer

Tráiler

La siguiente película del estudio fue Recuerdos del Ayer, sobre la que hablé con detalle en el episodio 62 del podcast.

Fue Hayao Miyazaki quien descubrió el manga que contaba los recuerdos de infancia de una niña japonesa en la década de los 60. A pesar de su interés, él no se veía animando una historia así, razón por la que le pasó el proyecto a Takahata. De todas formas, tras la mancha en el expediente que supuso estrenar inacabada su última película, si no llega a ser por la presión de Hayao Miyazaki y el aval de ser el productor de la película, Recuerdos del Ayer seguramente no hubiera podido estrenarse.

Aunque al principio Takahata no lo vio claro, al final aceptó la oferta con la condición de añadir una línea argumental. De esta manera convirtió un manga para niñas en una película adulta y con un mensaje más profundo pero sin dejar de lado la nostalgia del original.

Al contrario de lo que sucedió con La tumba de las luciérnagas, donde el tiempo y el presupuesto estaban muy limitados, en Recuerdos del Ayer Takahata pudo hacer un trabajo mucho más completo. Por ejemplo, la animación es de mucha más calidad y se optó por utilizar la técnica del prescoring en las escenas de la protagonista adulta. Esta técnica consistía en grabar las voces de los actores de doblaje antes de crear la animación. Eso dificultaba muchísimo el trabajo de los animadores, que tenían que sincronizar su trabajo con las voces. Además, Takahata quiso que se animaran los músculos faciales, lo que complicó aún más su tarea.

A mitad de producción Studio Ghibli instauró algunos de los cambios que adelantaba anteriormente: plantilla fija, academia para enseñar y un plan más ambicioso de producción, entre otras cosas. Como la promoción de la película, que fue mucho más ambiciosa que hasta entonces.

Todo esto, sumado al hecho de que Takahata trabajaba mucho más lento que Hayao Miyazaki, hizo que el estreno de la película tuviera que retrasarse seis meses. La insistencia y la lucha de Hayao Miyazaki consiguió que los inversores se armaran de paciencia para que la película se estrenara sin perder calidad. A pesar de estar en una situación delicada, Takahata siempre le ha dado más importancia a su obra que al resto de asuntos.

Finalmente Recuerdos del Ayer se estrenó en Japón el 20 de julio de 1991, logró una recaudación de 1.870 millones de yenes y 2.169.000 espectadores fueron a las salas de cine. Fue la película más vista de ese año y se convirtió en el segundo éxito de taquilla del estudio y la reivindicación de Takahata como director.

‌Porco Rosso

Tráiler

Una de las consecuencias del retraso de Recuerdos del Ayer fue que no se estaban cumpliendo los plazos del plan quinquenal de Toshio Suzuki. La otra fue que Hayao Miyazaki, productor y salvador de la película de Takahata, tenía que empezar a trabajar en su nuevo largometraje completamente solo porque en Ghibli estaban todos trabajando sin descanso para llegar a la fecha de entrega de Recuerdos del ayer.

Los orígenes de Porco Rosso son cuanto menos curiosos. Si me permitís un momento de promoción, en 2018 escribí un monográfico sobre la película para la editorial Héroes de Papel donde escribo a fondo sobre esta película. Pero a modo de resumen voy a destacar los siguientes puntos:

Anuncios Nippon TV

Antes de seguir con el siguiente proyecto de larga duración, Studio Ghibli recibió dos encargos atípicos por aquel entonces, pero que con el paso de los años fueron habituales. Fueron de dos spots encargados por Nippon TV con motivo de su 40 aniversario:

Estos son los primeros proyectos de corta duración creados en Studio Ghibli. Fue una práctica habitual a partir de ese momento (el estudio no debía de estar inactivo) y que se intensificó en el siglo XXI.

‌Puedo escuchar el mar/Umi ga Kikoeru

Tráiler

El siguiente proyecto que afrontaron en el estudio fue Puedo escuchar el mar. El paso adelante que había dado Studio Ghibli a nivel empresarial implicaba aumentar la producción. Estrenar una película cada dos años no era asumible en estas condiciones, razón por la que tuvieron planificaron lanzar un título por año. Este era una de las bastante del plan quinquenal que he comentado antes. Con estas condiciones era imposible que HM e IT pudieran encargarse de todos los proyectos. Por esa razón se tomó la decisión de que uno de los proyectos fuera creado por los integrantes más jóvenes y con menos experiencia del estudio. Al principio pensé que también servía para dar una oportunidad a nuevos directores, pero con el tiempo llegué a la conclusión de que su objetivo era formar a animadores antes que contar con un nuevo director en el plantel. De hecho, el director de Puedo escuchar el mar no ha vuelto a trabajar para Studio Ghibli (y no hizo un mal trabajo).

La historia adapta una serie de novelas escrita por Saeko Himuro y cuenta el triángulo amoroso de tres estudiantes de secundaria. Se contrató a Tomomi Mochizuki por su experiencia en historias de este tipo como Kimagure Orange Road o Ranma 1/2, porque era fan de novelista y por aquel entonces tenía intención de adaptar alguno de sus trabajos. Umi ga Kikoeru es una historia sencilla, con encanto y no demasiadas complicaciones técnicas, ideal para una película de poco más de una hora de duración. Además, se desmarcaba de las temáticas habituales de las películas de aquella época, más próximas a la ciencia ficción. El proyecto sirvió para que muchos animadores asumieran unas responsabilidades que no hubieran tenido en proyectos más importantes.

Para no correr demasiados riesgos tomaron una serie de decisiones, además de reducir los costes y el periodo de producción. Aunque no lo cumplieron de forma estricta, el lema de esta pelicula fue «rápido, barato y con calidad».

Las ilustraciones de las novelas fueron creadas por Katsuya Kondō, que trabajaba en Studio Ghibli. Y él, que conocía muy bien la obra y a sus personajes, fue el encargado del diseño de personajes y la dirección de la animación. Otra decisión novedosa fue que la película no se estrenaría en cines, sino en televisión, algo nunca visto en Ghibli. Puedo escuchar el mar se emitió el 5 de mayo de 1993, coincidiendo con la Golden Week (un periodo en el que se encadenan varios festivos y que la gente aprovecha para el turismo y entretenimiento).

Como curiosidad destacar que el director de la película acabó con anemia debido a una úlcera péptica provocada porque no tuvo una mejor idea que dirigir Umi ga Kikoeru mientras finalizaba la OVA Koko wa Greenwood. Y le acabó pasando factura. Teniendo en cuenta que llevaba trabajando en las OVAs desde 1991, seguramente no quiso perder la oportunidad de trabajar en la película de una de sus escritoras favoritas y creyó que podría con todo.

Obras 1991–1993

Como es habitual en esta sección, finalizaré con las obras relacionadas con Ghibli o con Miyazaki publicadas durante esta etapa:

En la siguiente entrega escribiré sobre las películas con las que se culmina el plan quinquenal y La Princesa Mononoke, el primer gran éxito mundial del estudio.

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