En ocasiones, el Studio Ghibli se desmarca un poco de lo obvio y lo fácil. Recuerdo hace un tiempo cuando apareció una línea de ropa diseñada por algunos miembros del Studio Ghibli, con el nombre de Shitateya Ghibli. Unas prendas que eran de todo menos baratas. Y es que, si nos tenemos que guiar por lo que hacen otros en el mundo, el Studio Ghibli tendría que arrasar en las cadenas de comida rápida, los productos de bajo coste y calidad y el mundo del entretenimiento en general (videojuegos, juegos de mesa…).
Con esto no quiero decir que Ghibli rechace estas ideas y mire hacia otro lado cuando surge la oportunidad de sacar más rendimiento a sus trabajos. No en vano son japoneses, los reyes indiscutibles del merchandising. Pero hay que reconocer que en ocasiones lo hacen con muy buen gusto y siendo bastante fieles a sus ideales.
Hace poco, en una de las páginas webs relacionadas con Arrietty, en la que aparecen algunos de los productos que se pueden conseguir (en Japón) sobre esta película, me encontré con un banner que me dirigía a otra web. En ella se podían ver unos bolsos de Kiki Delivery Service y Tonari no Totoro junto a la foto de Yukio Fujimaki.
Entonces es cuando me da por pensar en que este tipo de personas/empresas se acaban encontrando tarde o temprano. Si tras el encuentro las sensaciones son malas, cada uno toma su camino. Pero si son buenas, interactúan, aprenden el uno del otro y salen a la luz productos como estos. ¿Podrían haber conseguido más dinero vendiendo bolsos con patrones estandard y sin tanto diseñador famoso? Seguramente. ¿Podrían haber realizado bolsos por 2000¥ y vender como locos en lugar de hacerlos con mejores productos a 7800¥? Por supuesto. Pero quizá aquí está la diferencia, ese rasgo de personalidad que, compremos bolsos o no, tanto nos gustan a los aficionados al Studio Ghibli.