
Hace unos días volví a ver On Your Mark, el videoclip dirigido por Hayao Miyazaki para el grupo musical Chage and Aska con la excusa de mi #JuegoGhibli2025. Aquí tenéis una serie de pensamientos sueltos sobre ella.
Permitidme con un recuerdo de abuelo cebolleta. A mediados de los 90 había información sobre manga y animación japonesa, pero era en formato papel. Por aquel entonces las noticias se difundían lentamente en comparación a nuestros tiempos y el el estreno de On Your Mark y, en menor medida, el estreno de Susurros del corazón lo viví con espectación. Regreso al presente.
- On Your Mark fue un proyecto curioso, porque fue posible por el bloqueo creativo que sufrió Hayao Miyazaki cuando quería cambiar el argumento de La princesa Mononoke. El director tenía una historia anterior con ese título (y que se publico en forma de cuento ilustrado), pero en ese momento quiso hacer otra cosa. Durante ese bache surgió el proyecto.
- Era la primera vez que Hayao Miyazaki se encargaba de un videoclip musical. El estudio que solo producía películas, tras los éxitos de Nicky, la aprendiz de bruja, Recuerdos del ayer, Porco Rossoy Pompoko, sumado al cambio empresarial que había hecho a principios de los 90, hizo que se empezaran a ver con buenos ojos proyectos de menor duración que permitían que una plantilla fija de trabajadores tuviera trabajo.
- Miyazaki tuvo total libertad creativa para hacer y deshacer. Parece que Chage and Aska querían tener un Miyazaki, como el que tiene un Picasso o un Monet. Y Miyazaki, cuyos gustos musicales iban en otra dirección, hizo lo que le dio la gana.
- Como siempre ocurre con este director no da puntada sin hilo. En menos de siete minutos hilvanó varios temas marca de la casa. A saber:
- El accidente nuclear de Chernóbil ocurrido en abril de 1986, que reabrió el debate sobre la validez del uso de la energía nuclear, un asunto sobre el que Miyazaki siempre se ha posicionado en contra. El debate, en Japón, se reabrió en marzo de 2011 tras lo sucedido en Fukushima y Miyazaki volvió a posicionarse en contra, asegurando que las películas del estudio se iban a producir sin usar este tipo de energías.
- El ataque de gas sarín en el metro de Tokio fue mucho más reciente, sucedió en marzo de 1995, que causó mucho revuelo no solo en Japón. Se trata de un acto terrorista cometido por miembros de la secta Aum Shinrikyō y liderado por Shōkō Asahara.
- Por último, aunque menos relevante, en diciembre de 1994 concluyo la serialización del manga Nausicaä del Valle del Viento, en el que estuvo trabajando intermitentemente durante 12 años.
- On Your Mark nos sitúa en un futuro en el que hay un reactor nuclear encerrado en hormigón y la gente vive en una ciudad domótica —una estructura subterránea ficticia en la que una gran área urbana está bajo un mismo techo— a salvo de la, se supone, radiación que hay en el exterior. Los protagonistas del vídeo son dos policías que participan en una redada contra una secta y, durante la operación, rescatan a una mucha alada. En un primer momento la policía se la lleva a unos laboratorios para hacerle pruebas, pero los protagonistas no están de acuerdo con la idea y planean rescatarla, sacarla de la ciudad y liberarla en el exterior.
- La crítica al (mal) uso de la energía nuclear es evidente; así como a las sectas, que en esta ocasión son la excusa para que la trama evolucione. Miyazaki simboliza en la chica la esperanza y como los policías protagonistas toman la decisión de dejar (a la esperanza) en libertad, en lugar de estar bajo el yugo de una secta.
- Por último, se repite el mensaje que vimos en Nausicaä del Valle del Viento, donde la naturaleza por sí misma cura las heridas producidas por el hombre. En On Your Mark el exterior tan temido por los humanos se ha ido regenerando (gracias a la ausencia de los humanos) y, cuando los policías y la muchacha alada salen de la ciudad pueden respirar con normalidad. Otra mensaje, con cariño, al ser humano en general y a las decisiones de algunos países en material ecológica en particular.
- A nivel técnico, el trabajo de Studio Ghibli suele tener un nivel alto, pero al trabajar para un videoclip fue más alto si cabe.
- Y todo eso en apenas 7 minutos. Si no habéis tenido la ocasión de verlo, os invito a que lo hagáis cuanto antes.
