Una pastelería de Yokohama ha tenido la idea de poner a la venta unos panes de una princesa de peces dorados. Una estrategia tan buena como otra cualquiera para camuflar el origen del diseño del pan, que no es otro que Ponyo, la protagonista de la última película de Miyazaki. Por si queda alguna duda, aquí tenéis la imagen.
Visto en el blog <3Yen.