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La Condesa de Cagliostro

Recientemente acabé de leer la novela La Condesa de Cagliostro, de Maurice Leblanc, perteneciente a la saga protagonizada por Arsène Lupin. Fue en esta obra –más o menos– en la que Hayao Miyazaki se inspiró a la hora de sentar las bases del argumento de su primera película: Lupin III: El Castillo de Cagliostro. Quién la escribió, de qué va, el fenómeno Lupin y mi opinión sobre esta novela es lo que podéis leer a continuación.

Nota: el siguiente texto que vas a leer no es un monográfico detallado sobre la obra de Maurice Leblanc ni siquiera sobre la adaptación de Monkey Punch. Para escribir ese artículo harían faltan más espacio y más conocimientos de los que humildemente tengo. 

El escritor

Maurice Marie Émile Leblanc nació en Rouen (Francia) en noviembre de 1864. De familia acomodada, pasó su juventud en distintas ciudades y, tras dejar los estudios de Derecho, se estableció en París. Fue allí donde empezó a escribir historias breves de corte criminal y novelas. A pesar de las buenas críticas, durante este periodo no logró demasiado éxito, llegando a ser tildado por muchos como un escritor de segunda fila. Su suerte cambió en 1905 con la publicación de la primera historia corta de Arsène Lupin para la revista Je Sais Tout. Ese fue el inicio de una saga de exitosos relatos de fama internacional en la que trabajó a lo largo de 25 años. Leblanc murió en 1941 a la edad de 76 años. Recibió la Legión de Honor –la más importante distinción francesa– por sus servicios al mundo de la literatura.

El fenómeno Lupin

Orígenes

Creado en 1905, Arsène Lupin tiene un referente muy claro en la figura de Sherlock Holmes. Aunque sus caracteres y motivaciones sean opuestos, ambos son personajes con un carisma y habilidades excepcionales. Curiosamente, sus creadores comparten el progresivo hartazgo hacia su obra más conocida.

Esta compatibilidad entre personajes y el hecho de que fueran coetáneos hizo posible una obra protagonizada por ambos, con la que el creador de Sherlock Holmes no estuvo en absoluto conforme.

Aunque es innegable que el personaje de Conan Doyle ha logrado un mayor reconocimiento con el paso de los años, no se puede negar el mérito del escritor galo, habiendo logrado una nada despreciable cantidad de adaptaciones y que, a día de hoy, su obra siga estando vigente.

La expansión

Con el paso del tiempo, su obra se adaptó a muchos otros formatos, algunos de ellos de sobra conocidos por los aficionados al manga y la animación japonesa. Su base argumental y sus personajes eran demasiado jugosos como para desaprovechar la ocasión.

La Condesa de Cagliostro

Esta novela fue publicada en 1924 bajo el título La Comtesse de Cagliostro. Dentro de la cronología de Arsène Lupin, esta obra narraría la primera gran aventura del Arsenio Raúl Lupin, en la que nos encontramos a un joven seductor y carismático en plenitud de fuerzas, pero algo inexperto.

La historia empieza en 1894. Un grupo de nobles –liderado por Beaumagnan– está a punto de sentenciar a muerte a la atractiva y misteriosa Josefina Balsamo, condesa de Cagliostro. Ambos desean lo mismo: desvelar el misterio del candelabro de siete brazos, lo que les dará acceso para hacerse con un antiguo y valiosísimo tesoro. De esta manera, los nobles quieren quitarse de encima a una de las personas que podría malbaratar sus planes.

Por aquel entonces, Lupin era el amante de Clarisa d’Etigues, hija de Godefroy d’Etigues, uno de los esbirros de Beaumagnan. Él fue quien salvó en el último momento a la condesa de Cagliostro de una muerte segura. A partir de ese primer encuentro, Lupin se enamora perdidamente de ella. La condesa se resiste, pero no tardará en caer ante el embrujo del ladrón de guante blanco.

A partir de ahí empieza la aventura en la que Beaumagnan y su grupo por un lado y Lupin y Josefina Balsamo por otro, tratarán de desvelar el secreto del candelabro de siete brazos. A lo largo de la historia habrá momentos para la aventura, la traición, el amor y el odio. La trama tendrá varios giros de guion que mantendrán la atención hasta el final. Os animo a que los descubráis vosotros mismos.

La continuación

En 1935 se puso a la venta la vigésima novela de la saga Arsène Lupin, titulada La Cagliostro se venge (La venganza de la Cagliostro). Como podéis imaginar se trata de la continuación de la novela que nos ocupa. Si la primera obra no tenía nada que ver con la película, esta segunda evoluciona de una forma completamente diferente a lo planteado por Hayao Miyazaki. No cuento nada de su argumento, porque eso implicaría desvelar de alguna manera el final de la primera novela, que sí se puede leer en nuestro idioma.

Desgraciadamente, esta novela no ha sido publicada en España, por lo aquellos que la queramos leer tendremos que recurrir a la importación y comprarla en inglés o francés. También existe una edición inglesa –con el título Arsene Lupin Vs Countess Cagliostro– que recopila las dos novelas de la saga Cagliostro.

Opinión

No siempre me han gustado las obras que han servido de inspiración para una película del Studio Ghibli (o anterior a la fundación del estudio, como en sucede en este caso). A veces me gusta más la adaptación del Studio Ghibli, tras introducir aquellos elementos característicos de su filmografía y darle mayor profundidad e interés (para mi) al conjunto. En el caso de La Condesa de Cagliostro ocurre algo curioso, porque si bien es cierto que la propuesta de Miyazaki –sobre la que escribiré en breve– tiene muy poco que ver con la novela, el trabajo de Leblanc me ha encantado. Independientemente de la película del maestro, recomendaría la lectura de esta novela a todos aquellos que quieran leer una historia de aventuras, con personajes carismáticos y un toque histriónico que le encaja perfectamente.

La “versión” de Hayao Miyazaki

En el pasado Salón del Manga de Barcelona comentaba que Miyazaki, en su primera experiencia como director de un largometraje de animación, cambió completamente el argumento de la historia que le habían propuesto, del mismo modo que hizo en su debut como director de una serie de televisión con Conan, el Chico del Futuro.

El vínculo entre la obra de Miyazaki y la de Leblanc es el siguiente: aparecen Lupin, Clarisse y “Cagliostro”, aunque no como condesa, sino como conde. Ya está. No hay mucho más. Después de leer la novela, uno puede intuir que Miyazaki se leyó la obra de Leblanc y que pudo hacer algún guiño al trabajo del autor francés. Pero siendo sinceros, lo cambió todo.

Las modificaciones propuestas por el maestro no se quedaron en la novela adaptada, sino que también metió mano al personaje principal. El Lupin de Miyazaki cambia con respecto al del manga y la serie de animación. Así, Miyazaki propone un Lupin menos canalla y más héroe. No sé si los cambios con respecto a la novela gustaron entre los aficionados a Leblanc, pero los realizados al protagonista no gustaron demasiado a los seguidores de la obra de Monkey Punch, creador incluido, por lo visto.

Hayao Miyazaki, a pesar de ser un director novel por aquella época, a pesar de tratarse de un encargo que le cayó de rebote, hizo los cambios que creyó oportunos para contar la historia que quería. Y eso es digno de reconocer, teniendo en cuenta que en aquel momento solo era un prometedor animador.

Argumentalmente, la historia mantiene algunos de los ingredientes que han hecho famoso a Lupin III, aunque Miyazaki añadió al final un poco de crítica política muy poco disimulada, de una manera que no se ha vuelto a ver posteriormente en sus trabajos para Studio Ghibli.

A estas alturas parece obvio destacar que ambas obras –novelas y película– pueden disfrutarse por separado sin ningún tipo de conflicto. Por otra parte, desde el punto de vista de un admirador de la obra de Miyazaki, recomiendo leer la novela para conocer de primera mano el punto de partida desde el que partió el director japonés y lo que desarrolló a partir de ahí.

Cagliostro en España

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